
El Estadio Guadalajara vibró este jueves 11 de junio con un enfrentamiento de alto voltaje en la apertura del Grupo A del Mundial 2026. En un trámite cambiante y cargado de dramatismo, Corea del Sur revirtió el marcador sobre el final y se terminó adjudicando una victoria clave por 2-1 ante una durísima República Checa.
La antesala del debut estuvo envuelta en cierta tensión debido a una polémica extrafutbolística, luego de que un micrófono abierto captara declaraciones de la gran estrella asiática, Son Heung-Min. No obstante, el propio delantero se encargó de disipar cualquier duda enfocando los cañones hacia el debut: “El objetivo inmediato es clasificarnos”, sentenció. El plan de los surcoreanos se sostuvo en su conocida dinámica de juego veloz y orden táctico, con Son como bandera ofensiva y Kim Min-Jae sosteniendo la última línea; enfrente, los europeos opusieron rigor físico, presión alta en la zona media y el peso goleador de Patrik Schick.
Ritmo frenético y paridad en la primera mitad
Desde el pitazo inicial, las acciones evidenciaron la intensidad con la que se disputaba cada pelota. A los 8 minutos, una dura infracción sobre un futbolista surcoreano marcó el rigor del juego. La primera chance clara llegó a los 11 minutos en los pies de Son, quien recibió en posición de gol, aunque un cierre providencial de la zaga checa envió la pelota al córner. República Checa respondió apostando a las transiciones largas, generando un centro peligroso a los 14 minutos que fue desactivado por la defensa asiática y una acción invalidada por posición adelantada a los 17.
La fricción fue una constante del primer tiempo: un tiro de esquina que casi capitalizan los checos a los 22 minutos, agarrones sistemáticos en el área e incluso un parate a los 25 minutos, cuando el árbitro ordenó a un futbolista europeo reemplazarse la camiseta tras resultar rota en una disputa.
Golpes cruzados y un desenlace no apto para cardíacos
El complemento trajo consigo las emociones principales. Apenas reanudadas las acciones, Kang-in Lee desperdició un mano a mano clarísimo ante una gran respuesta del arquero checo a los 49 minutos, y poco después fue Son quien falló al intentar definir por encima del guardameta.
Cuando mejor se plantaba el elenco asiático, llegó el impacto europeo: a los 58 minutos, el capitán de República Checa ganó en las alturas tras un lateral y, con un cabezazo letal, decretó el 1-0 parcial. Sin embargo, la reacción de Corea del Sur no se hizo esperar. A los 67 minutos, Hwang In-beom desparramó a su marcador central con un amago magistral y definió con sutileza ante la salida del arquero para estampar el 1-1.
Tras el receso para la hidratación a los 70 minutos, el tramo final del partido se volvió una película de suspenso. A los 77, República Checa lograba ponerse en ventaja nuevamente, pero la acción fue inmediatamente anulada por fuera de juego. El envión anímico quedó del lado coreano, que capitalizó el momento apenas dos minutos más tarde: a los 79 minutos, tras una rápida ofensiva, los asiáticos concretaron la remontada poniendo el 2-1 definitivo.
En el cierre, el cuerpo técnico checo movió el banco a los 84 minutos y sitió el área rival durante los seis minutos de adición. A los 92, el empate estuvo a punto de concretarse con un violento remate, pero una estirada heroica del arquero surcoreano terminó de asegurar los tres puntos y desató el festejo de los asiáticos en su estreno mundialista.
