El conjunto albiceleste venció a Turquía en la final del Mundial de Hungría, logrando el primer título ecuménico de su historia en la categoría de forma invicta.

El básquet argentino sumó una nueva e histórica coronación de gloria en el plano internacional. La selección nacional de básquet para atletas con síndrome de Down se consagró campeona en el Mundial celebrado en Hungría, alcanzando la cima del podio por primera vez en su historia tras una campaña perfecta en la que se mantuvo invicta durante toda la cita mundialista.

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El festejo máximo llegó este viernes, cuando el conjunto albiceleste se alzó victorioso en la gran final ante Turquía por un ajustado 23 a 18. Este título representa un enorme salto de calidad respecto del año anterior, cuando el plantel había logrado el segundo puesto en una exigente competencia disputada en Italia.

Un camino perfecto hacia la gloria

El desempeño del equipo a lo largo del certamen demostró una clara superioridad colectiva en cada una de sus presentaciones. El camino hacia el trofeo mayor se dividió en las siguientes jornadas:

Debut: contundente victoria ante el seleccionado local, Hungría, por 36-8.

Segunda fecha: triunfo ante Turquía por 29-14, anticipando lo que sería el cruce definitivo.

Tercera presentación: sólida victoria frente a Finlandia por 34-14 para sellar el pase a la definición.

Final: una ajustada y festejada victoria nuevamente ante Turquía por 23-18.

Un plantel federal y sin fronteras

Los 12 jugadores que integran el conjunto nacional pertenecen a la Federación Argentina de Deportes para Atletas con Síndrome de Down (Fadasd). El equipo se destaca por su marcado carácter federal y su diversidad generacional, con edades que oscilan entre los 18 y los 41 años, reuniendo a deportistas oriundos de distintas provincias como Córdoba, Tucumán, Buenos Aires y Capital Federal.

Esta consagración no solo premia el talento deportivo, sino también el esfuerzo y el trabajo a largo plazo de las familias y las instituciones. Así lo reflejó el testimonio de la mamá de Bautista, uno de los integrantes del plantel, quien con orgullo recordó el proceso y la evolución de un grupo de jóvenes que ya dejó una huella imborrable en el deporte adaptado nacional.