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El Ministerio de Economía ratificó la continuidad de su programa fiscal al confirmar que el Sector Público Nacional (SPN) consolidó durante el mes de mayo un superávit financiero de $478.613 millones. Asimismo, el saldo primario de la administración central se ubicó en $1.924.367 millones, profundizando el sendero de ordenamiento de las variables macroeconómicas.

El titular del Palacio de Hacienda, Luis Caputo, utilizó sus canales oficiales para ponderar el resultado, asociando el equilibrio fiscal con el proceso de estabilización y la futura quita de presión impositiva sobre la actividad privada. En paralelo, el funcionario detalló que las erogaciones primarias globales experimentaron una contracción en términos reales del 2,2% en la comparación interanual.
Desempeño acumulado en 2026 y balance de ingresos

A partir de los registros del quinto mes de la temporada, el SPN logró edificar en lo que va del año un superávit financiero equivalente al 0,2% del Producto Interno Bruto (PIB), mientras que el indicador primario se consolidó en torno al 0,7% del PBI.

La recaudación fiscal y el flujo de caja estatal mostraron un comportamiento dispar entre sus componentes:

Recursos Generales: Los ingresos totales del Estado ascendieron a $14.531.657 millones, marcando un incremento real del 27,8% interanual.

Impuesto a las Ganancias: Funcionó como el principal motor de los ingresos tributarios (los cuales crecieron un 30% global) al registrar un salto del 72,5%.

Comercio Exterior: En la vereda opuesta, los Derechos de Exportación sufrieron una baja del 17,4% en el cotejo interanual.

Partidas de gasto y sustentabilidad del programa

En lo que respecta a las obligaciones corrientes del Estado Nacional, las erogaciones destinadas a las prestaciones sociales se ubicaron en $8.381.418 millones, exhibiendo un incremento nominal del 33,2%. Por su parte, la partida asignada al pago de salarios y remuneraciones del sector público demandó un total de $1.618.197 millones, lo que equivale a una variación del 26,9% interanual.

Desde la conducción económica enfatizaron que la reiteración de los saldos positivos convalida la rigidez del ancla fiscal impuesta por la gestión, señalándola como la columna vertebral sobre la cual se erige el plan de reformas macroeconómicas en curso.