La justicia investiga el móvil detrás del asesinato de José Luis Zárate, el jubilado de 84 años hallado sin vida este jueves. Su nieto, quien se entregó en un hospital tras el hecho, confesó la autoría pero alegó haber actuado en respuesta a agresiones sexuales sostenidas.
El barrio Villa El Libertador, en la zona sur de la ciudad, continúa bajo el impacto de un suceso violento ocurrido en una vivienda de la calle Vicente Forestieri al 4800.
Allí, la policía descubrió el cuerpo de José Luis Zárate con heridas severas en el cráneo y el rostro, evidencia de una agresión física extrema que habría tenido lugar en el comedor de la propiedad tras una fuerte discusión doméstica.
Una entrega inesperada y una fuerte denuncia
Poco después del hallazgo, un joven de 25 años, nieto de la víctima, se presentó por sus propios medios en el Hospital San Roque. Tras solicitar atención médica, el sujeto admitió ante el personal de seguridad haber atacado al anciano. Sin embargo, su declaración incluyó una acusación que cambió el eje de la investigación: aseguró que era víctima de abusos por parte de su abuelo y que el enfrentamiento fue el desenlace de ese hostigamiento.
El fiscal Víctor Chiapero, a cargo de la causa, ha incorporado este testimonio como una de las líneas principales de investigación, aunque bajo estricta cautela. Por el momento, el joven permanece imputado por homicidio simple y fue trasladado al penal de Bouwer, mientras se esperan peritajes psicológicos y testimonios del entorno familiar que permitan corroborar o descartar la veracidad de sus dichos.
Reconstrucción de los hechos
Según los primeros relevamientos en el lugar del crimen, el ataque fue de una violencia inusitada. Testigos locales mencionaron que el joven habría utilizado un elemento contundente —posiblemente una silla— para golpear al jubilado, quien murió en el acto producto de las lesiones.
El servicio de emergencias que acudió al domicilio solo pudo constatar el deceso, mientras los peritos de la Policía Judicial trabajaban en la recolección de huellas y evidencias. El desafío de los investigadores ahora es determinar si el ataque fue un acto de defensa, un estallido producto de traumas previos o un homicidio motivado por otras causas que aún no han salido a la luz.
Próximos pasos procesales
La causa se encuentra en una etapa de recolección de pruebas clave. En los próximos días, el detenido será indagado oficialmente en la fiscalía. Mientras tanto, la comunidad vecinal permanece consternada ante un hecho que comenzó como un aparente conflicto familiar y que ahora amenaza con revelar una trama de maltratos ocultos durante años dentro de la vivienda.
