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La comunidad académica de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) se encuentra sumida en el dolor tras el hallazgo de dos estudiantes de Psicología, ambos de 22 años, fallecidos en circunstancias que han movilizado al Ministerio Público de la Acusación (MPA). Lo que en un principio fue abordado como un doble deceso de origen incierto, ha derivado en una investigación centrada en la hipótesis de un femicidio seguido de suicidio.


Escenarios simultáneos y hallazgos

La investigación, encabezada por la fiscal Carla Ranciari, se desdobla en dos locaciones clave de la ciudad de Rosario:

1.El departamento de la pareja: Allí fue hallado el cuerpo de Sophia Civarelli, oriunda de Villa Amelia. La joven presentaba una herida cortante fatal en la zona del cuello. La disposición del hallazgo es uno de los pilares que sostiene la sospecha de una agresión externa.

2.El edificio de calle 3 de Febrero: Valentín Alcida, nacido en Los Surgentes (Córdoba), fue encontrado en la vía pública tras precipitarse desde un octavo piso. Aunque fue derivado de urgencia al Hospital Clemente Álvarez (HECA), falleció a los pocos minutos debido a la gravedad de las lesiones.

Coartada vs. Evidencia: Los elementos en disputa

El caso presenta matices complejos debido a los elementos hallados en la escena y los testimonios recolectados:

·El llamado de auxilio: Una allegada a Alcida reveló que el joven se comunicó con ella antes de la caída. En esa charla, él sostuvo que su novia se había quitado la vida y que él intentó realizarle maniobras de auxilio (un torniquete) sin éxito.

·La nota de despedida: En el lugar se secuestró un escrito donde el estudiante manifestaba su desesperación por "no haber podido salvar" a Sophia, justificando así su decisión de terminar con su propia vida.

·Arma blanca y peritajes: La Policía incautó un cuchillo que será sometido a pruebas de ADN y rastros para determinar si la mecánica de la herida de Civarelli es compatible con una acción propia o de un tercero.

El perfil de las víctimas


Sophia y Valentín se habían conocido en los pasillos de la facultad y llevaban un tiempo de relación. En el plano digital, el joven solía publicar mensajes de afecto constantes hacia su pareja, lo que para los investigadores no descarta conductas de riesgo, sino que obliga a un análisis más profundo de la dinámica del vínculo.

Vecinos del edificio aportaron un dato que añade desconcierto a la causa: aseguraron que, durante la noche del viernes, no se percibieron altercados, gritos ni ruidos extraños que sugirieran una pelea previa al desenlace.

Próximos pasos de la Fiscalía

Para desentrañar si se trató de un pacto suicida, un accidente trágico o un crimen de género, la fiscalía ha ordenado:

·El peritaje exhaustivo de los teléfonos móviles de ambos para reconstruir las horas previas.

·Análisis forenses sobre la carta y el arma blanca.

·Toma de testimonios al círculo íntimo para detectar antecedentes de violencia o conflictos no denunciados.

Por el momento, el MPA mantiene todas las líneas abiertas, aunque la severidad de la lesión de la joven y la mecánica del salto de Alcida inclinan la balanza hacia un escenario de violencia de género como eje principal de la pesquisa.