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La comunidad educativa del CPEM 69 tomó la decisión de interrumpir la actividad académica del turno vespertino este jueves, tras un grave hecho de inseguridad registrado en las inmediaciones del establecimiento.

Un violento episodio sacudió la tranquilidad del barrio Cuenca XV durante la tarde de este jueves. En las cercanías del CPEM 69, se produjo un robo a mano armada de una camioneta que derivó en un intenso tiroteo, generando pánico y conmoción entre los alumnos y docentes que se encontraban en el lugar.

Ante la gravedad de lo ocurrido y priorizando la integridad física de la comunidad educativa, las autoridades del colegio determinaron la suspensión inmediata de las clases en el turno vespertino. La situación fue presenciada por varios integrantes de la institución, lo que incrementó la preocupación sobre las condiciones de seguridad en el entorno escolar.

Un reclamo que persiste sin respuestas

Este hecho no es un episodio aislado para los vecinos de Cuenca XV, quienes denuncian que la inseguridad en el sector se ha vuelto una constante. Desde el equipo directivo del CPEM 69 han manifestado su profunda inquietud y han formalizado reiterados pedidos de auxilio ante las autoridades de seguridad.

Según pudo confirmar este medio, el establecimiento ha enviado notas formales al comisario Cristian Barros, de la Comisaría 18, solicitando medidas concretas: mayor presencia policial, patrullajes frecuentes y la implementación de operativos de "bicipolicías" en los horarios críticos de ingreso y salida de los distintos turnos escolares.

Sin embargo, a pesar de los requerimientos urgentes, la comunidad educativa lamenta que, hasta el momento, no se hayan recibido respuestas oficiales ni se haya observado un refuerzo en las medidas de prevención solicitadas. El CPEM 69, una vez más, queda a la espera de una intervención urgente para garantizar un entorno seguro donde enseñar y aprender.

Según se supo, durante el hecho los profesores y directivos del CPEM 69 intentaron comunicarse con la Comisaría 18, pero no obtuvieron respuesta. Ante esta situación, recurrieron al celular del guardia para llamar al 101 y recién allí lograron contactarse con la Policía.