Apenas conocido el hallazgo de restos óseos de un ser humano en el barrio Uno de Plaza Huincul, comenzaron las especulaciones respecto a la posible identidad.

Como se informó, este miércoles en la tarde se halló una persona sin vida en un predio abandonado de una empresa, a unos 100 metros del mirador del barrio Uno. Un vecino que iba a empezar a utilizar el lugar, contrató a personal para hacer la limpieza y se produjo el descubrimiento.

Los restos estaban reducidos a osamenta, lo que sería indicativo de la antigüedad del deceso. Junto a la osamenta, que presentaba un golpe en la zona craneal, se halló una maza.

En principio, hay que señalar que la justicia va a enviar los restos al Cuerpo Médico Forense para comenzar los análisis buscando encontrar la posible causa de muerte, la fecha y, llegado el caso, el examen de ADN para determinar la identidad.

Apenas trascendió la noticia, muchos vecinos de la comarca petrolera recordaron de inmediato uno de los casos más enigmáticos de la historia reciente de las localidades: la desaparición de Carlos Troncoso Arabales.

El adulto mayor fue visto por última vez el 13 de agosto de 2021, cuando se retiró del Hogar Geriátrico "Renacer" de Plaza Huincul. En aquel momento, la denuncia activó un protocolo de búsqueda sin precedentes en la comarca que incluyó rastrillajes terrestres, la intervención de brigadas policiales y el despliegue de perros adiestrados en el seguimiento de personas vivas y restos humanos.

A pesar de los esfuerzos, las pistas se esfumaron por completo y el caso quedó sumido en un misterio absoluto. Aunque la hipótesis vecinal cobró fuerza por la proximidad y los tiempos estimados de la muerte, desde el seno de la investigación recalcaron que no se descarta ninguna línea de investigación y que la identidad solo será confirmada una vez que concluyan los exámenes biológicos correspondientes.