
Con el objetivo de multiplicar los ojos de control en las rutas y avenidas de todo el país, la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) presentó de manera oficial una plataforma interactiva que otorga a los ciudadanos un rol activo en la fiscalización del tránsito. A través de este nuevo canal digital, cualquier testigo de maniobras imprudentes o agresiones al volante podrá enviar pruebas directas que sirvan para penalizar a los infractores.
¿Cómo funciona el canal de reporte vecinal?
La mecánica del sistema busca la inmediatez y el aprovechamiento de la tecnología que los ciudadanos ya llevan en sus bolsillos.
La línea directa: Los reportes se reciben a través de una línea de WhatsApp dedicada exclusivamente a esta tarea, bajo el número 11-2787-0000.
Las pruebas necesarias: Quien realice la denuncia debe aportar fotos o videos del incidente, consignar la dirección exacta, el día y el horario estimado, y rellenar una planilla complementaria.
El dato clave: El único requisito de cumplimiento obligatorio para que la denuncia prospere es que en las imágenes se distinga con total nitidez la chapa patente del infractor.
Un punto en el que las autoridades hicieron especial hincapié es la seguridad de los propios denunciantes: las evidencias deben ser capturadas por peatones, ciclistas o acompañantes en los vehículos. Bajo ninguna circunstancia se validará material registrado por personas que estuviesen manejando al momento de la infracción.
De la pantalla a la suspensión del registro
Una vez ingresado el reclamo, un comité de especialistas viales de la ANSV analizará la contundencia de las pruebas aportadas. Si bien la sanción no se aplica de forma automática y se respeta el marco normativo de cada jurisdicción, las faltas más severas facultarán al organismo a tramitar la inhabilitación o el retiro inmediato de la licencia de conducir del titular del rodado.
Entre las conductas catalogadas como "prioritarias" para denunciar se encuentran:
Disputa de carreras clandestinas (picadas) y excesos de velocidad evidentes.
Conducción bajo efectos del alcohol o con menores de edad al volante.
Maniobras de sobrepaso prohibidas, uso de telefonía celular y ocultamiento o alteración de patentes.
Episodios explícitos de violencia o agresiones físicas y verbales en la vía pública.
Un mapa de calor para prevenir siniestros
Más allá del castigo individual a los conductores desaprensivos, el proyecto persigue un fin estadístico y de planificación federal. La acumulación de reportes ciudadanos permitirá a la agencia trazar mapas de riesgo actualizados en tiempo real.
De esta manera, el Estado busca romper las limitaciones geográficas de los operativos presenciales tradicionales, utilizando los datos de los vecinos para identificar qué esquinas, avenidas o tramos de rutas concentran la mayor cantidad de conductas peligrosas y direccionar allí los futuros operativos de prevención.
