
Un tribunal compuesto por los jueces Cristian Piana, Luis Giorgetti y Luciano Hermosilla condenó por unanimidad a un hombre a la pena de 10 años y 6 meses de prisión de cumplimiento efectivo, tras ser hallado culpable de abusar sexualmente de su hija biológica. Los hechos ocurrieron entre agosto y octubre de 2023, cuando la víctima tenía 10 años de edad.
El acusado fue condenado por los delitos de abuso sexual con acceso carnal doblemente agravado (por el vínculo y por el aprovechamiento de la convivencia preexistente con una menor de edad), en concurso real con desobediencia a una orden judicial, ya que violó una prohibición de acercamiento vigente.
El debate por el monto de la pena
Durante las audiencias de determinación de la pena, las partes habían solicitado montos diferentes:
La Fiscalía: Pidió una sanción de 12 años de prisión efectiva.
La Defensa: Solicitó la pena mínima prevista para este tipo de delitos, fijada en 8 años.
Finalmente, el tribunal resolvió establecer la condena en un término medio de 10 años y medio, basándose en un riguroso análisis de los factores del caso.
Los agravantes y atenuantes considerados por el tribunal
Para alejarse del mínimo legal, los magistrados ponderaron un fuerte contexto de asimetría y violencia:
Agravantes: Se computó la coincidencia de dos calificantes por la naturaleza del hecho, la marcada diferencia de edad y la vulnerabilidad de la niña. También se sumaron las amenazas de muerte dirigidas hacia la madre de la víctima para que el delito no saliera a la luz, las graves secuelas psicológicas ocasionadas en la menor y el haber desobedecido la restricción perimetral.
Atenuantes: El único factor atenuante considerado por los jueces fue el entorno de contención familiar brindado por la madre del propio imputado.
Como parte de la resolución, el tribunal ordenó la extracción de muestras genéticas del condenado para su correspondiente inscripción en el Registro de Identificación de Personas Condenadas por Delitos Contra la Integridad Sexual (RIPeCoDIS).
