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Dos frentistas de la calle Calfucurá mantuvieron un conflicto durante las primeras horas de la tarde de este lunes. No hubo demorados, pero si, daños materiales.

La batahola comenzó cuando un grupo de personas rompieron los vidrios del portón de una vivienda. Tras el ataque, la vecina afectada decidió tomar revancha y amenazó con prender fuego el portón de la propiedad de quienes acusaba como autores del primer ataque. Estaba en eso cuando arribó policía.

Los uniformados, que ya han tenido en el mismo sector por situación similares de conflicto entre vecinos, optaron por dejar el sector con una consigna que evite el enfrentamiento directo entre las partes.

La presencia policial volvió al calma al sector que también tuvo "acción" el domingo en la madrugada, cuando un grupo atacó a piedrazos una vivienda.