Un trágico episodio reactivó la preocupación vecinal por el abandono de las antiguas instalaciones del Círculo de Suboficiales del Ejército (CIRSE), ubicadas en la zona alta de la Avenida Argentina de Neuquén capital. Durante la madrugada del último sábado, una mujer perdió la vida en el lugar tras inhalar monóxido de carbono.
De acuerdo con los datos preliminares, la víctima pernoctaba en el inmueble abandonado y habría encendido una fogata con el fin de calefaccionarse ante las bajas temperaturas. Al tratarse de un ambiente hermético, el gas letal invadió el espacio. Posteriormente, las llamas alcanzaron el colchón donde descansaba, provocando el posterior incendio de la estructura y el cuerpo.
El caso quedó en manos de la fiscal de Homicidios, Lucrecia Sola. Desde el Ministerio Público Fiscal confirmaron que los resultados de la autopsia descartan, por el momento, indicios de criminalidad o signos de violencia externa, ratificando que el deceso se produjo por asfixia antes de que el fuego se propagara.
El hallazgo del siniestro fue accidental: una transeúnte que circulaba por las inmediaciones de la Plaza de las Banderas divisó las llamas y dio aviso inmediato al cuerpo de Bomberos, quienes descubrieron el escenario fatal al sofocar las llamas.
Aunque existen indicios firmes sobre la identidad de la mujer gracias al aporte de testigos y allegados, la fiscalía ya tomó contacto con presuntos familiares para realizar un cotejo de ADN mediante muestras de sangre. Se estima que las pericias genéticas definitivas demandarán un plazo aproximado de tres semanas.
El trágico hecho vuelve a poner el foco sobre el salón trasero del predio del CIRSE, delimitado por las calles Albardón y Otto Neumann. Vecinos del barrio Centro Este señalaron que las instalaciones llevan largo tiempo convertidas en un espacio de refugio informal y pernocte.
Los reclamos de la comunidad de la zona alta no son nuevos. Desde principios de 2025, la comisión vecinal venía advirtiendo sobre la permanencia de personas en el lugar, situaciones de ruidos molestos y consumo de alcohol en la vía pública, lo que había motivado distintas mesas de trabajo articuladas entre el municipio y las fuerzas policiales para intentar asegurar el perímetro, sin lograr una solución definitiva hasta la fecha.
