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Lo que pretendía ser un respaldo mediático terminó convirtiéndose en una confesión comprometedora. El periodista Marcelo Grandio, conductor en la TV Pública y amigo personal de Manuel Adorni, intentó justificar el uso de un avión privado por parte del Jefe de Gabinete para vacacionar en Punta del Este, pero sus declaraciones abrieron nuevas sospechas sobre el origen de los fondos y posibles delitos de corrupción.

Contradicciones y números que no cierran

En una serie de entrevistas, Grandio intentó minimizar el costo del traslado, calificando a la aeronave como un "taxi-avión" económico. Sin embargo, sus explicaciones generaron más dudas que certezas:

En un momento de la entrevista, Grandio afirmó que Adorni "lo pagó con plata del Estado", para luego retractarse e insistir en que eran fondos propios.

El periodista detalló que Adorni abonó unos 3.600 dólares por el tramo de ida para su familia. No obstante, al sumar el tramo de regreso y los recientes viajes oficiales de su esposa a EE. UU., el gasto total rondaría los 15.000 dólares. Esta cifra resulta difícil de justificar para un funcionario con un salario de 3,5 millones de pesos.

Grandio admitió que la empresa de vuelos privados realizó un descuento especial por su amistad con los dueños, un detalle que, sumado al alojamiento gratuito en su casa, complica la situación ética del funcionario.

Bajo la sombra de las "dádivas" y el conflicto de intereses

La relación entre ambos protagonistas no es solo amistosa, sino también laboral, lo que añade una capa de gravedad institucional al caso:

Juristas advierten que la "invitación" de Grandio a Adorni podría encuadrarse en el delito de dádivas. El Jefe de Gabinete, en su rol como Secretario de Comunicación, tiene injerencia directa sobre la TV Pública y Radio Nacional, medios donde Grandio fue contratado recientemente.

Aunque el periodista afirma ahora haber renunciado y trabajar "gratis por los argentinos", la superposición de favores personales y contratos públicos está bajo la lupa de la oposición y de sectores internos del propio gobierno.

Clima de tensión en la Casa Rosada

El escándalo llega en el peor momento para Adorni. Dentro del Poder Ejecutivo, la paciencia parece agotarse por tres factores clave:

No hay forma técnica de que el funcionario justifique sus gastos de lujo con sus ingresos declarados.

Tras intentar responsabilizar a Karina Milei por la presencia de su esposa en comitivas oficiales, Adorni habría perdido el respaldo de "El Jefe".

Sus pares critican su "lentitud" administrativa y el hecho de haberse rodeado de asesores de comunicación ajenos a la gestión pública, lo que lo deja vulnerable ante una eventual reestructuración del gabinete.