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La histórica cooperativa láctea no logró revertir su crisis financiera y se declaró insolvente ante las autoridades judiciales de Rafaela. Con un pasivo que supera los 120 millones de dólares, el juez Marcelo Gelcich dispuso la continuidad transitoria para proteger los puestos de trabajo mientras se liquida el patrimonio.

Tras meses de agonía financiera, la Justicia santafesina oficializó este miércoles la quiebra de SanCor Cooperativas Unidas Limitada. La resolución, firmada por el juez Marcelo Gelcich (Juzgado Civil y Comercial de la 4ta. Nominación), se dio ante el reconocimiento explícito de la propia firma sobre su incapacidad para afrontar deudas con más de 1.500 acreedores.

El fallo judicial establece el paso de un concurso preventivo —iniciado en febrero de 2025— a una "quiebra indirecta", al constatar que la estrategia de saneamiento fue insuficiente para garantizar la viabilidad de la compañía.

Una deuda insostenible en cifras

A pesar de los intentos de reestructuración, la situación operativa de SanCor se deterioró mes a mes. Según el expediente judicial, la firma generaba un déficit postconcursal de aproximadamente $3.000 millones mensuales.

A continuación, el desglose de los pasivos que precipitaron el cierre:

·Deuda comercial: $13.313 millones.

·Salarios adeudados: $12.788 millones (acumulados entre mayo de 2025 y enero pasado).

·Deuda impositiva y previsional: $6.349 millones.

·Aportes sindicales y obras sociales: $3.380 millones.

·Pasivo concursal: Superior a los US$86 millones.

El magistrado fue contundente en su escrito, señalando que la empresa se encuentra en un cuadro de "insolvencia no susceptible de reversión".

Continuidad operativa y subasta de activos

Para mitigar el impacto social, el juez Gelcich dispuso que SanCor continúe operando de manera provisoria. Esta medida busca evitar un perjuicio inmediato a los 914 empleados que aún dependen de la firma, así como proteger los créditos de los proveedores.

Sin embargo, el destino final de la cooperativa ya está trazado:

Incautación: Los síndicos designados tomarán posesión de los bienes para asegurar su conservación.

Licitación: Se abrirá una convocatoria para la venta de las plantas industriales, las cuales podrán adquirirse en conjunto o por unidades de negocio separadas.

Transición: El actual Consejo de Administración, encabezado por Oscar Sapino, deberá colaborar con la sindicatura durante este proceso de desapoderamiento de activos.

La caída de uno de los gigantes de la industria láctea argentina marca un punto de inflexión en el sector, dejando atrás décadas de liderazgo en las góndolas nacionales para dar paso a un proceso de desguace y venta de infraestructura.