En una contundente demostración de fuerza durante el Día Internacional de las y los Trabajadores, el Frente de Sindicatos Unidos (FreSU) celebró su Primer Plenario con la participación de más de 1.600 delegados. El encuentro culminó con la aprobación de un programa de acción que pone el foco en la recuperación salarial, la soberanía nacional y la resistencia contra la reforma laboral impulsada por el Ejecutivo.
La coalición, integrada por más de 140 organizaciones de las tres centrales obreras —incluyendo a gremios como la UOM, ATE, Aceiteros y Metrodelegados—, ratificó el derecho a la huelga como una "herramienta innegociable" frente a lo que consideran políticas de persecución sindical.
Salario y "desobediencia": los ejes del programa
Uno de los puntos más destacados del Programa Unidad, Lucha y Rebeldía para Recuperar la Patria es la definición técnica del Salario Mínimo Vital y Móvil. Basándose en la Constitución Nacional, el frente estableció que, para cubrir las necesidades básicas de alimentación, vivienda, educación y salud, un trabajador sin cargas de familia debería percibir hoy $2.802.755.
Durante el acto de cierre, los principales referentes del espacio dejaron definiciones de alto voltaje político:
·Abel Furlán (UOM): Contrastó la reunión de empresarios en el Hotel Llao Llao con este plenario, al que calificó como una "contracumbre" en defensa de la soberanía. Anunció que el FreSU se nacionalizará para construir un plan de lucha federal.
·Rodolfo Aguiar (ATE): Llamó directamente a la "desobediencia" en los lugares de trabajo como método para neutralizar la reforma laboral. "No vamos a parar hasta que nos devuelvan el último peso que nos quitaron", sentenció.
·Daniel Yofra (Aceiteros): Remarcó que el frente nace para enfrentar no solo al Gobierno y a las patronales, sino también a la "burocracia sindical" que intente frenar las medidas de fuerza.
Solidaridad ante las sanciones
El plenario también fue escenario de un fuerte respaldo a Omar Maturano, secretario general de La Fraternidad. El FreSU denunció que la reciente multa millonaria aplicada al sindicato ferroviario por ejercer el derecho a huelga no es un trámite administrativo, sino un "acto de disciplinamiento y persecución" que busca instalar el miedo en el movimiento obrero.
Un plan de diez puntos
El documento final, estructurado en diez ejes tras el debate en comisiones, plantea que los sindicatos son la herramienta democrática necesaria para transformar la crisis actual. El frente se comprometió a multiplicar la organización en las bases y a sostener un plan de acción progresivo, rechazando cualquier intento de limitar la protesta social como vía legítima de reclamo.
