En una jornada marcada por la movilización de la CGT este 1º de mayo, el secretario adjunto de Camioneros, Pablo Moyano, redobló la apuesta contra la administración de Javier Milei. Durante la concentración en Plaza de Mayo, el dirigente adelantó que la cúpula sindical está evaluando la convocatoria a una huelga general, asegurando que existe un consenso mayoritario entre los gremios para avanzar con una medida de fuerza de alcance nacional.
"Vamos a estar todos de acuerdo en una fecha", sentenció Moyano, quien subrayó que la marcha no debe ser un evento aislado, sino el punto de partida para un plan de lucha sostenido ante el actual rumbo económico.
Críticas a la gestión y al programa económico
El líder sindical fundamentó la necesidad de profundizar las protestas en lo que denominó el "desastre económico" del Gobierno. Moyano apuntó directamente contra los efectos de la inflación, el aumento de la desocupación y el cese de actividades en el sector industrial.
·Falta de previsibilidad: El dirigente sostuvo que bajo las políticas de "el Presidente y su banda", las familias argentinas han perdido la capacidad de proyectar un futuro.
·Ataque personal: En declaraciones de alto voltaje, Moyano cuestionó el estilo de gestión de Milei, calificando de "payasada" ciertas prioridades oficiales —como el respaldo público a figuras de su entorno— mientras el país atraviesa una crisis profunda.
Tensión interna: "Los gobernadores nos cagaron"
Uno de los puntos más álgidos de su discurso fue la fuerte arremetida contra sectores del peronismo que permitieron el avance de la reforma laboral en el Congreso. Moyano no ahorró calificativos para los mandatarios provinciales y legisladores de su propio espacio político que avalaron las iniciativas de La Libertad Avanza.
"Los traidores son los gobernadores y diputados peronistas. Ellos se van a hacer cargo cuando perjudiquen a los trabajadores", disparó con dureza.
Para el referente de Camioneros, el escenario actual deja poco margen para la negociación institucional: "La Justicia nos cagó, lo único que queda es estar en la calle". Con esta premisa, la CGT se encamina a definir en los próximos días la fecha de una medida de fuerza que busca frenar las reformas estructurales del oficialismo y exigir una recomposición salarial urgente.
