
Tras su salida de la Jefatura de Gabinete, el Gobierno debe resolver si el exfuncionario mantiene su rol en el directorio. La discusión involucra una posición estratégica con ingresos potenciales de $100 millones mensuales y el antecedente de Guillermo Francos en la mira.
La dimisión de Manuel Adorni a la conducción del gabinete de ministros no solo forzó un reordenamiento interno en los despachos de la Casa Rosada, sino que también abrió una fuerte disputa en torno a uno de los puestos más codiciados del organigrama público: la representación del Estado nacional en el directorio de la petrolera YPF. Según revelaron informes sectoriales, este cargo conlleva una retribución que ronda los $100 millones.
Durante su período como coordinador ministerial, Adorni poseía la designación de Director Titular Clase A. Dicha silla reviste una relevancia institucional mayúscula debido a que concentra la denominada "acción de oro", una herramienta jurídica que le otorga al Poder Ejecutivo la capacidad de vetar resoluciones de carácter estratégico en la compañía, de la cual el Estado retiene el 51% de los activos accionarios. Con su alejamiento del Ejecutivo, el presidente Javier Milei tiene la tarea de definir si lo sostiene en la estructura corporativa o si se inclina por un reemplazo.
Honorarios bajo la lupa y la política de haberes
La remuneración estipulada para los miembros del directorio de la firma energética se ubica en un promedio de $80 millones mensuales por integrante, cifra que fluctúa de acuerdo con los esquemas internos y la determinación individual de cada director de percibir o declinar los haberes.
Adorni se había sumado a la junta directiva en enero de este año, en reemplazo de Guillermo Francos (quien a su vez se había trasladado al asiento del saliente José Rolandi), bajo el esquema de reestructuración liderado por el presidente y CEO de la petrolera, Horacio Marín. Al igual que sus antecesores en la Jefatura de Gabinete —Nicolás Posse y el propio Francos—, el exvocero presidencial, que el año pasado había resultado electo en las elecciones legislativas de la Ciudad de Buenos Aires, había renunciado a cobrar las remuneraciones correspondientes a YPF, limitándose a percibir únicamente su sueldo de ministro.
El factor judicial y la postura de la compañía
La incertidumbre sobre la continuidad de Adorni también se ve alimentada por las derivaciones de las causas judiciales que enfrenta en el plano personal. Sin embargo, desde la conducción de YPF buscan encapsular el conflicto y evitar ramificaciones institucionales.
Horacio Marín fue categórico al desligar a la empresa de los expedientes del exfuncionario:
"YPF no está afectada por ningún caso de corrupción", argumentó el ejecutivo, añadiendo que resulta improcedente emitir juicios de valor mientras los tribunales no dictaminen una sentencia firme. Marín delegó cualquier determinación futura en manos de la Casa Rosada: "En caso de que se confirme y se convierta en un hecho con un dictamen de la Justicia, lo tendrá que resolver el Ejecutivo".
Los dos caminos que analiza el Gobierno
En los despachos oficiales se evalúan dos alternativas concretas para resolver la situación de Adorni en la petrolera:
·El "Modelo Francos": Replicar la estrategia utilizada con Guillermo Francos cuando este dejó la jefatura ministerial. En aquella oportunidad, Francos no se retiró de YPF, sino que fue reubicado en una categoría de director diferente, perdiendo la titularidad de la Clase A pero conservando un pie dentro de la empresa. De optar por esta vía, Milei le daría una señal de contención política a Adorni en un rol secundario.
·Desvinculación absoluta: Forzar la salida definitiva de Adorni de la estructura directiva de la firma energética, dejando vacante el espacio para que el Presidente nombre a otro dirigente de su extrema confianza.
Este debate técnico se produce en un escenario de reacomodamientos más amplios dentro del oficialismo, donde la resolución final sobre el sillón de YPF funcionará como un termómetro para medir el peso político que conservará el exjefe de Gabinete dentro del ecosistema de la fuerza gobernante.
