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La federación docente ratificó un plan de lucha que iniciará con el ciclo lectivo, en rechazo a las modificaciones legales que impulsa el Ejecutivo nacional y ante el deterioro salarial del sector.

El plenario de secretarios generales de la CONADU ha formalizado un esquema de protestas que marcará el inicio del primer semestre académico. La decisión surge como respuesta directa al proyecto oficial que busca reformar la Ley de Financiamiento Universitario, una medida que el gremio considera un retroceso histórico para el sistema de educación superior.

Desde la conducción sindical, encabezada por Clara Chevalier, señalaron que la situación salarial es "insostenible". Según denunciaron, la propuesta gubernamental ofrece apenas un 12% de aumento, una cifra que contrasta drásticamente con el 55% que, aseguran, corresponde por el marco legal vigente.

El cronograma de las medidas de fuerza

La federación, que incluye a representantes de ADULP (UNLP), definió las siguientes acciones para el mes de marzo:

·Paro nacional de una semana: Se llevará a cabo del lunes 16 al domingo 22 de marzo. La fecha está sujeta a cambios si el tratamiento legislativo de la reforma se adelanta en las comisiones del Congreso.

·Jornadas de visibilización: Durante la semana del 2 de marzo, se realizarán actividades de agitación y protesta en todas las universidades del país.

·Sesión permanente: El plenario se declaró en estado de alerta constante ante los movimientos parlamentarios del Ejecutivo.

·Agenda feminista: El gremio confirmó su adhesión a las actividades del 9 de marzo en el marco del Bloque Sindical Feminista.

Un conflicto que podría profundizarse

La CONADU no descarta que las medidas desemboquen en un paro por tiempo indeterminado si no se respeta la ley actual. El próximo 12 y 13 de marzo, durante el Congreso de la Federación, se debatirá la continuidad del plan de lucha para todo el semestre.

Además de las reivindicaciones económicas, el plenario expresó su repudio a lo que califican como una persecución gremial en la Facultad de Psicología de la UBA, solidarizándose con los docentes despedidos en dicha institución. "El conflicto refleja padecimientos materiales concretos: multiempleo y recortes en salud y educación para la docencia", advirtieron desde la entidad sindical.