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Familiares, camaradas y vecinos despidieron los restos del joven policía de 26 años fallecido en un trágico accidente en Plaza Huincul. El sepelio se realizó en Mallín de los Caballos bajo un clima de profunda tristeza en la fuerza provincial.

ZAPALA – La comunidad de Zapala y la Policía del Neuquén se unieron ayer en un solo abrazo para despedir al oficial ayudante Julián Iván Zúñiga. El joven uniformado, cuya vida se truncó de forma trágica el pasado 7 de marzo en el ingreso a Plaza Huincul, recibió el último adiós en una ceremonia cargada de emotividad y respeto por su vocación de servicio.

Los restos de Zúñiga fueron velados en la Sala "A" de la calle Chaneton, donde desde temprano se congregaron familiares, amigos y allegados. La presencia de uniformados de diversas dependencias de la provincia marcó el pulso de una jornada de luto para la institución policial, donde el joven se desempeñaba como oficial ayudante en la ciudad de Cutral Co.

Posteriormente, el cortejo fúnebre se trasladó hacia el cementerio de Mallín de los Caballos. Allí, a las 16:00 horas, se realizó la inhumación en medio de muestras de profundo pesar y el acompañamiento de quienes compartieron con él sus años de formación y trabajo.

El fallecimiento de Zúñiga, de apenas 26 años, caló hondo en la comarca petrolera y en su Zapala natal. El accidente ocurrido el sábado pasado no solo terminó con la vida de un servidor público, sino que dejó un vacío en una familia y en una camada de oficiales que hoy lamentan la pérdida de un compañero valorado por su compromiso.

El servicio de sepelio y el traslado estuvieron a cargo del Grupo Diniello de Zapala, quienes coordinaron la logística para que la familia pudiera realizar la despedida en su localidad de origen.