“Los vecinos del barrio Nueva Urbanización de Loncopué decimos basta. Hace tiempo que las familias que vivimos en este barrio esperamos respuestas que nunca llegan”, señala un comunicado hecho llegar a este medio. El reclamo es por la falta de servicio básicos en el sector y, obviamente, el cúmulo de promesas incumplidas.
“En 2019 se entregaron los terrenos con la ilusión de que muchas familias pudieran construir su casa y progresar. Muchos vecinos apostaron todos sus ahorros y su esfuerzo para levantar su hogar. Sin embargo, con el paso del tiempo la realidad es evidente: el barrio sigue esperando servicios básicos que nunca terminan de llegar”, recuerdan.+
El escrito detalla que “en el contrato de compraventa de los terrenos se establecía un plazo de 18 meses para la conexión de los servicios básicos. Ese tiempo ya se cumplió hace mucho, y aun así muchas de esas obras siguen sin realizarse. La respuesta que reciben los vecinos por parte de las autoridades es que la gestión actual no fue la que firmó ese compromiso, y por lo tanto no puede hacerse responsable. Sin embargo, quienes gobiernan el municipio tienen la responsabilidad de dar soluciones a los problemas de la comunidad, más allá de cuándo se originaron”.
“Uno de los problemas más urgentes es la falta de gas, algo fundamental en una localidad donde los inviernos son muy duros. Hoy muchas familias seguimos dependiendo de artefactos eléctricos para calefaccionarnos y cocinar, lo que implica gastos muy altos, porque todos sabemos que la electricidad no es barata y no reemplaza al gas en términos de costo. Mientras tanto, solo se realizó un tramo de la obra y el resto del barrio sigue esperando respuestas”, manifiesta en tono de queja.
Luego enumera: “Pero esa no es la única dificultad. Todavía existen lotes que no cuentan con servicios básicos como luz y agua, algo difícil de entender después de tantos años desde la entrega de los terrenos. Muchas familias siguen esperando condiciones mínimas para poder construir o vivir dignamente. A esto se suma el estado de abandono de las calles del barrio, que se encuentran en muy malas condiciones. En algunos sectores se vuelve muy difícil acceder, tanto para los vecinos como para los servicios básicos, lo que afecta la vida cotidiana de quienes vivimos allí”.
“Lo más indignante es que los reclamos se vienen haciendo desde hace mucho tiempo. Los vecinos hemos presentado notas en el municipio, enviado mensajes y solicitado reuniones, pero hasta ahora no hay respuestas claras ni soluciones concretas. Entendemos que cada gestión puede recibir problemas de la anterior, pero los vecinos no podemos seguir esperando eternamente mientras se buscan excusas. Las familias que vivimos en este barrio trabajamos, pagamos impuestos y construimos nuestras casas con muchísimo esfuerzo. No pedimos privilegios ni favores: pedimos servicios básicos, planificación y respeto por nuestros derechos”, agrega el texto.
“Esto no es una cuestión política, es una cuestión de dignidad y de calidad de vida. En este barrio viven familias, niños, trabajadores y personas mayores que merecen vivir en condiciones justas. Señor Intendente, hágase cargo de esta situación. Nadie lo obligó a ocupar ese lugar. Asumir la conducción de un municipio implica asumir también la responsabilidad de garantizar el bienestar de la población y dar respuestas a los problemas de los vecinos. Por eso decidimos hacer pública esta situación, para que todos conozcan la realidad que atraviesa el barrio Nueva Urbanización de la localidad de Loncopué. Esperamos que quienes tienen la responsabilidad de gobernar escuchen a los vecinos y actúen de una vez, antes de que llegue otro invierno más sin gas y sin respuestas”, indica finalmente.
