Una mañana de extrema tensión se vivió este lunes en la salida de San Martín de los Andes, cuando dos trabajadores del sector de recolección de residuos fueron sorprendidos por la caída de rocas de gran porte mientras circulaban por la Ruta 40. El impacto, que destruyó la caja del vehículo municipal, no dejó heridos de gravedad, pero reavivó la preocupación por la inestabilidad de las laderas en ese sector.
El incidente ocurrió minutos antes de las 9:00 hs, en el tramo comprendido entre el barrio Villa Paur y el supermercado La Anónima.
El impacto: piedras de 300 kilos
Según informaron las autoridades, el desprendimiento se produjo a gran velocidad desde la parte alta de la montaña, sin dar tiempo a los operarios para realizar maniobras evasivas.
Cayeron tres piedras de más de un metro de altura, con un peso estimado de 300 kilos cada una. Las rocas impactaron directamente en la caja de la camioneta, destrozándola por completo y esparciendo la carga de residuos sobre la cinta asfáltica. Ambos operarios resultaron ilesos, aunque debieron ser asistidos por el fuerte impacto emocional del siniestro.
Operativo de emergencia y diagnóstico
Personal de Protección Civil, Bomberos, Tránsito de la Policía y Obras Públicas trabajaron rápidamente en el lugar. El tránsito permaneció cortado durante 20 minutos para realizar las tareas de limpieza y despeje.
Sebastián Torcibia, director de Protección Civil, detalló que se utilizó un dron de la Secretaría de Emergencias y Gestión de Riesgos para localizar el origen del desprendimiento.
"En su recorrido, las piedras arrancaron un árbol de cuajo; esto podría haber sido mucho peor", advirtió el funcionario.
Un peligro latente en la ladera
Torcibia alertó que la situación de la montaña en ese sector de la Ruta 40 es crítica y no representa un hecho aislado. En la última década se han registrado al menos tres desprendimientos de similar peligrosidad. La ladera presenta rocas grandes y superpuestas con un alto grado de inestabilidad. Existen estudios de organismos especializados que confirman la peligrosidad del sector, pero que advierten que, debido a la naturaleza de la formación montañosa, actualmente "no se puede hacer nada" para intervenirla de forma definitiva.
