A pesar de que el Banco Central logró compras netas en el mercado, el balance cambiario de marzo cerró con una caída de USD 3.514 millones en las reservas internacionales. Este resultado ha encendido alarmas sobre la sostenibilidad del esquema actual, revelando que el flujo de divisas presenta un deterioro en su calidad: mientras los ingresos dependen del endeudamiento, las salidas se explican por consumo y dolarización.
El factor minorista y el "atraso" cambiario
El principal motor de la salida de divisas no fue la industria, sino el sector minorista. La dolarización de personas humanas alcanzó los USD 2.470 millones, impulsada por un tipo de cambio percibido como "barato". Este fenómeno se divide en tres destinos principales:
·Consumo y servicios: El déficit en servicios fue de USD 522 millones, traccionado principalmente por el turismo y los gastos con tarjeta en el exterior.
·Atesoramiento: Una parte significativa de las compras minoristas terminó fuera del sistema bancario.
·Rentas del capital: Se registró una salida de USD 1.321 millones bajo el concepto de "Ingreso primario", explicado por el giro de utilidades y dividendos.
La resistencia del sector agropecuario
El balance confirma una tensión creciente con el campo. Debido a la percepción de atraso cambiario, los productores han mostrado una fuerte reticencia a vender: hasta la fecha, solo se ha liquidado el 10% de la cosecha de soja. Esta falta de oferta comercial agrava el déficit de la cuenta corriente, que cerró el mes con un rojo de USD 88 millones.
El sistema bancario y la "Inocencia Fiscal"
Según el análisis del economista Amílcar Collante, las medidas oficiales para fomentar el depósito de dólares (como la reglamentación de la "inocencia fiscal") no han tenido el éxito esperado.
·Los depósitos se mantienen estancados cerca de los USD 38.800 millones.
·Los préstamos en moneda dura siguen al alza, superando los USD 21.600 millones.
·Conclusión: La economía opera en dólares, pero persiste una falta de confianza estructural que impide que esas divisas permanezcan dentro del sistema financiero formal.
El frente financiero y la calidad del flujo
La cuenta financiera presentó un déficit de USD 2.255 millones. El análisis del flujo de caja del país muestra un rompecabezas preocupante:
Entradas: El ingreso de divisas se sostiene mayoritariamente por la toma de deuda (créditos por USD 1.800 millones para el sector privado).
Salidas: El capital se drena a través del pago de deuda pública, vencimientos de Bopreales, consumo suntuario y dolarización de carteras.
Advertencia final: El balance de marzo sugiere que, aunque el programa oficial logra ordenar ciertas variables macroeconómicas, no ha logrado desactivar la tensión externa. El problema central no es la escasez física de dólares, sino la resistencia de los actores económicos a liquidarlos o mantenerlos en el sistema local, poniendo en duda el equilibrio de largo plazo.
