El Ejecutivo provincial puso en marcha un protocolo de contingencia y análisis científico a raíz de detectarse una manifestación térmica de baja intensidad en la zona del volcán Auca Mahuida. El fenómeno se localiza a poco más de 40 kilómetros de Rincón de los Sauces y, según precisaron las autoridades, en el perímetro inmediato no se desarrollan operaciones de extracción petrolera no convencional.
Desde el inicio del evento el pasado domingo, los equipos técnicos constataron que los parámetros se mantienen estables y sin alteraciones.
El plan de contingencia oficial
Con el objetivo de garantizar la seguridad en la región y avanzar en el diagnóstico de la situación, el Gobierno de Neuquén estructuró un esquema de cinco ejes de acción:
·Vigilancia térmica: Se implementó un sistema de telemetría continua sobre el foco detectado, el cual presenta una superficie afectada de dos metros de ancho por cuatro de largo.
·Bloqueo de accesos: Se montó un cordón de seguridad de dos kilómetros a la redonda para restringir el paso de civiles. El control operativo quedó a cargo de un trabajo conjunto entre Protección Civil de la Provincia y Defensa Civil de Rincón de los Sauces.
·Investigación científica: Se abrió una ronda de consultas con geólogos y expertos en la materia para rastrear registros previos y analizar las causas del fenómeno.
·Control sismológico: El Servicio Geológico Minero Argentino (Segemar) tomó intervención para evaluar y seguir de cerca los movimientos internos del terreno.
·Reserva de localización: Las coordenadas exactas del punto no se harán públicas para evitar el turismo improvisado y garantizar la integridad de las mediciones. Los especialistas aclararon que la naturaleza del evento no reviste peligro para las localidades vecinas ni compromete la infraestructura de los yacimientos de la zona.
Un entorno ambiental clave para la provincia
El escenario de este monitoreo es el Área Natural Protegida Auca Mahuida, una reserva de 77.020 hectáreas que se extiende entre los departamentos de Añelo y Pehuenches. El área, que rodea al imponente macizo volcánico de 2.258 metros de altura, posee una alta relevancia biológica al unificar los ecosistemas de la Estepa Patagónica y el Monte. Esta última ecorregión es una de las que menor superficie resguardada posee dentro de los esquemas de conservación provinciales, lo que vuelve primordial el cuidado de este territorio.
Las fumarolas son emisiones de gas y vapor que salen de la superficie del volcán. A diferencia de las erupciones volcánicas, las fumarolas no implican la expulsión de magma o cenizas. En cambio, las fumarolas son causadas por la liberación de gases que se acumulan en el interior del volcán y se elevan a la superficie.
La razón principal por la que algunos volcanes emiten fumarolas en lugar de erupciones es que la composición del magma en el interior del volcán es diferente. Si el magma es más fluido y contiene menos gases, es menos probable que se acumule debajo de la superficie y cause una erupción explosiva. En cambio, el magma puede liberar gases continuamente a través de las fumarolas.
