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El tratamiento parlamentario del proyecto de Gas Natural Licuado (GNL) generó una fuerte reacción sindical en la capital provincial. Columnas de trabajadores estatales se movilizan en estos momentos hacia la Legislatura neuquina para manifestar su enérgico rechazo a la iniciativa oficial, bajo la premisa de que las condiciones contempladas en el acuerdo lesionan los intereses económicos y jurídicos del territorio general.

Los manifestantes centran sus críticas en tres ejes principales:

·Recorte en los ingresos por regalías: Las organizaciones denuncian que fijar el piso de las regalías en un 7,5% representa una caída directa de más de cinco puntos porcentuales en la recaudación ordinaria del Estado, una medida que consideran carente de sustento técnico o fundamentación válida.

·Exenciones fiscales a largo plazo: Advierten que el impacto negativo en la recaudación no se limita únicamente a la infraestructura principal del proyecto. El texto bajo análisis prevé otorgar beneficios impositivos y exenciones a todas las actividades comerciales vinculadas o conexas por un período de 30 años.

·Jurisdicción internacional: Otra de las mayores preocupaciones radica en la resignación de la competencia judicial. De aprobarse la norma, cualquier litigio o diferendo legal futuro se dirimirá en la Cámara de Comercio Internacional con sede en París, Francia. Para los gremios, este punto anula el control local sobre los recursos naturales y deja a la provincia en una posición de vulnerabilidad institucional.