La AFIP dispuso un beneficio impositivo a las automotrices que favorecerá a  fabricantes de autopartes - Infobae

La actividad profundizó su crisis durante el primer cuaestre de 2026, arrastrada por la baja en la fabricación de vehículos y la menor exportación. Desde el sector advierten sobre el impacto de las importaciones desde China.

La industria autopartista argentina atraviesa uno de sus momentos más críticos de los últimos años. De acuerdo con el último informe difundido por la Asociación de Fábricas Argentinas de Componentes (AFAC), la actividad acumuló una contracción del 8,9% durante los primeros cuatro meses de 2026 en comparación con el mismo período del año anterior. La tendencia negativa se profundizó drásticamente en abril, mes en el que el desplome mensual alcanzó un alarmante 14,7%, consolidando un escenario que ya impacta de lleno en el empleo y la capacidad productiva instalada.

La recesión golpeó de forma homogénea a todos los rubros vinculados a la cadena de valor. Durante el primer cuatrimestre, las exportaciones de componentes descendieron un 9,2% interanual, mientras que la producción local de vehículos registró una baja del 18,6% frente a 2025. Como reflejo de este freno generalizado, la utilización de la capacidad instalada en las fábricas autopartistas cayó al 56,1% en abril, quedando muy por debajo del promedio de la industria general, que se ubicó en un 61,6%.
Estructuras diezmadas y pérdida de puestos de trabajo

El indicador más preocupante del informe se concentra en el mercado laboral del sector. Citando un relevamiento de la Unión Industrial Argentina (UIA), AFAC detalló que el 48,9% de las empresas redujo su dotación de personal durante abril en comparación con marzo, en contraposición a un escaso 10,6% que reportó incrementos.

Esta dinámica acentúa un proceso de desvinculaciones que ya arrastraba consecuencias graves: durante 2025, la industria autopartista perdió 4.100 puestos de trabajo, lo que significó un retroceso del 7,7% en la fuerza laboral respecto a 2024. Para intentar sostener las estructuras y adecuarse a la caída de la demanda, las firmas fabriles debieron implementar diversas medidas de contingencia, entre las que sobresalen la reducción de turnos laborales, el adelanto de vacaciones y la aplicación de suspensiones de personal.
Una crisis estructural y la presión asiática

El director ejecutivo de AFAC, Juan Cantarella, advirtió que la problemática excede lo meramente coyuntural y responde a factores estructurales del mercado actual. El directivo explicó que la caída responde tanto a la menor actividad de las terminales automotrices —que cancelaron proyectos y redujeron fuertemente el uso de componentes locales— como a una feroz competencia en el mercado de reposición. En ese segmento, alertó sobre una fuerte suba en el ingreso de piezas originarias de China con precios distorsionados que no surgen de las fuerzas libres de la oferta y la demanda.

A este panorama se suma una pérdida de protagonismo histórico del sector en la fabricación nacional. Según Cantarella, el contenido local de los vehículos producidos en Argentina cayó de manera alarmante: mientras que hace una década rondaba el 45%, en la actualidad apenas se acerca al 25% bruto.

Por último, en materia de comercio exterior, el informe detalló que el déficit comercial del sector logró reducirse un 18,5% en el primer trimestre, ubicándose en un saldo negativo de 1.770 millones de dólares debido a la caída general de las compras externas. Sin embargo, los productos de origen chino cayeron menos que el promedio y consolidaron al país asiático como el tercer proveedor de autopartes del mercado local, lo que motivó el reclamo de los empresarios para actualizar las reglas comerciales con Brasil y tomar medidas regulatorias frente a lo que consideran una competencia desleal.