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Un equipo de científicos del país logró un avance significativo en el campo de la medicina cardiovascular al diseñar un gel terapéutico pensado para regenerar el tejido del corazón tras un ataque cardíaco. El proyecto, que busca transformar el abordaje de las secuelas de los infartos, está liderado por la bióloga Pilar Ferrer y se desarrolla en el ámbito del Laboratorio de Medicina Regenerativa Cardiovascular.

La relevancia de esta innovación llamó la atención de Mario Pergolini, quien durante una entrevista en el programa Otro día perdido manifestó su asombro ante el potencial del descubrimiento. El conductor ponderó la iniciativa al señalar que representa una alternativa de cura real frente a los tratamientos tradicionales, que habitualmente se limitan al terreno paliativo.

El origen de la investigación y el vacío médico que busca llenar

A sus 25 años, Ferrer —graduada en Ciencias Biológicas por la Universidad Favaloro— explicó que su vuelco hacia la biotecnología respondió a la necesidad de trasladar la teoría científica a herramientas aplicables en la salud humana.

La investigación ataca una de las mayores complejidades de la cardiología:

·Sin regeneración natural: A diferencia de otras estructuras del cuerpo humano, el músculo cardíaco carece de la propiedad de autorrepararse de forma eficiente después de sufrir una lesión severa.

·Consecuencias crónicas: La muerte celular provocada por un infarto suele derivar en insuficiencia cardíaca, una patología progresiva que, en sus estadios más complejos, deja al trasplante como única opción para el paciente.
Inspiración biológica y fases de testeo

La clave del desarrollo: Para sortear esta limitación orgánica, el grupo de investigación diseñó un compuesto molecular basándose en las propiedades regeneradoras de la membrana amniótica placentaria.

Actualmente, el proyecto ya superó con éxito las primeras fases analíticas sobre cultivos celulares y se encuentra en etapa de ensayos experimentales con modelos animales. Según detalló la especialista, el plan de trabajo contempla cumplir de manera rigurosa con todos los protocolos y fases clínicas requeridas por las autoridades regulatorias con el objetivo final de homologar el gel como un tratamiento seguro, capaz de devolverle la funcionalidad al corazón y optimizar la expectativa y calidad de vida de los pacientes afectados.