
Una jubilada residente en la ciudad de La Plata denunció ante las autoridades judiciales haber sido víctima de un millonario fraude digital. La mujer, de 79 años, fue captada a través de las redes sociales por falsos operadores financieros que, bajo la promesa de generar altos rendimientos en mercados de commodities, la indujeron a transferir sus ahorros y a solicitar un crédito, provocándole un perjuicio económico que supera los 13 millones de pesos.
El engaño se inició cuando la víctima interactuó con un anuncio publicitario en la red social Facebook que promocionaba a una supuesta firma de inversiones llamada Golden Finance Limited. A partir de ese momento, comenzó a ser contactada mediante llamadas telefónicas y aplicaciones de mensajería por individuos que se hacían pasar por asesores bursátiles.
El mecanismo del engaño: del petróleo al mercado del oro
De acuerdo con las actuaciones policiales, los estafadores aplicaron una estrategia de persuasión escalonada para que la víctima incrementara los montos de forma periódica:
Aporte inicial: Convencieron a la jubilada de realizar un primer depósito de prueba por $200.000.
Falso plan energético: Un segundo implicado se comunicó simulando ser empleado de la compañía YPF, ofreciéndole participar en un exclusivo fondo de inversión asociado al gas y al petróleo. Bajo este argumento, la mujer transfirió $1,5 millones y, poco después, otra suma idéntica.
Acceso a categoría Premium: Posteriormente, la presionaron para que depositara $5 millones adicionales con el fin de ingresar a un segmento de inversión supuestamente respaldado en oro líquido.
Crédito bancario y vaciamiento de cuentas
La maniobra delictiva alcanzó su punto crítico cuando la damnificada manifestó que ya no disponía de liquidez para sostener los requerimientos. Ante esto, los ciberdelincuentes la guiaron para que solicitara un préstamo a su entidad bancaria y les derivara los fondos de manera inmediata.
De forma simultánea, la denunciante detectó que se estaban ejecutando débitos automáticos y transacciones en moneda extranjera dentro de su home banking que ella jamás había avalado. Entre los giros de dinero propio y el pasivo generado por el crédito bancario, el monto total del fraude trepó por encima de los $13 millones.
La denuncia formal fue radicada en sede policial y la causa quedó bajo la órbita de la fiscalía de turno, donde se iniciaron las pericias informáticas y bancarias correspondientes para intentar rastrear la ruta del dinero e identificar a los autores de la estafa virtual.
