El hecho ocurrió en la localidad de San Justo. Tras golpearse con la comerciante y escapar sin el botín, la sospechosa volvió dos horas después para reclamar por las imágenes de seguridad, rompió un vidrio y terminó detenida.
SAN JUSTO, SANTA FE.– Un hecho de ribetes insólitos y extrema violencia sacudió la tranquilidad de la mañana de este miércoles en la ciudad santafesina de San Justo. Una mujer que ingresó a un almacén con intenciones de robo protagonizó una secuencia cinematográfica: forcejeó con la dueña, perdió parte de sus prendas en la pelea quedando filmada semidesnuda y, dos horas más tarde, regresó con total impunidad al mismo local para exigir bajo amenazas que borraran las filmaciones de las cámaras de seguridad.
El episodio comenzó alrededor de las 7:47 de la mañana, cuando la joven entró al comercio simulando ser una clienta común. Vestida con una campera negra y una capucha que le cubría el rostro, solicitó una bebida. Sin embargo, aprovechando que la comerciante se dio vuelta, la sospechosa se abalanzó velozmente sobre el mostrador con el objetivo de vaciar la caja registradora.
Pelea, ropa en el piso y escape
La maniobra delictiva fue advertida de inmediato por la encargada del local, quien reaccionó con determinación para defender su recaudación. “Te estoy filmando, te estoy filmando”, se escucha gritar a la comerciante en el registro audiovisual mientras se trababa en un violento forcejeo cuerpo a cuerpo con la ladrona.
Durante el enfrentamiento, que incluyó golpes de puño cruzados en la cabeza entre ambas mujeres, los billetes terminaron desparramados por el suelo. La intensidad del tironeo hizo que la campera y la remera de la delincuente se desprendieran por completo, dejando a la agresora totalmente desnuda de la cintura para arriba frente al lente de la cámara. Al verse frustrada y desvestida, la joven optó por huir del lugar a los gritos mientras intentaba volver a colocarse sus prendas en la vía pública.
El insólito retorno y la detención
Lejos de dar por terminado el asunto o esconderse de las autoridades, la mujer protagonizó un segundo e inesperado capítulo. Cerca de las 10:00 de la mañana, apenas dos horas después del primer ataque, regresó al almacén con una actitud sumamente desafiante. “Más vale que borres el video”, fue la tajante advertencia que le lanzó a la dueña apenas traspasó la puerta.
El reclamo desató una nueva y acalorada discusión con la propietaria y otros empleados presentes. Antes de retirarse del lugar ante la negativa de los trabajadores, la mujer descargó su furia propinando un fuerte golpe que destruyó uno de los vidrios del comercio, estruendo que volvió a quedar registrado por los sistemas de audio de los dispositivos de vigilancia.
Finalmente, la audaz estrategia le costó caro: los empleados y personas que se encontraban en las inmediaciones del negocio lograron reducirla y retenerla en el lugar. Pocos minutos después, personal de la Policía provincial arribó tras un llamado al servicio de emergencias, procediendo a la inmediata detención de la mujer y dando inicio a las actuaciones judiciales correspondientes por los delitos de tentativa de robo, lesiones y daños.
