El escándalo que rodea al actual Jefe de Gabinete, Manuel Adorni, ha tomado un nuevo impulso tras las declaraciones de un testigo directo del polémico viaje a Punta del Este.
El periodista Marcelo Grandío, quien formó parte de la comitiva que acompañó al funcionario en un jet privado durante el pasado fin de semana de Carnaval, rompió el silencio con afirmaciones que comprometen la gestión de fondos públicos.
Pruebas sobre el financiamiento
En un giro que complica la situación del vocero presidencial, Grandío sostuvo de manera tajante que el traslado aéreo no fue un gasto particular, sino que fue costeado con recursos estatales. El periodista incluso llegó a mencionar la existencia de documentación respaldatoria: “El viaje lo pagó Adorni con plata del Estado. Tengo el recibo”, declaró, deslindando su responsabilidad personal y sugiriendo que las explicaciones deben recaer exclusivamente sobre el funcionario. No obstante, no quedó claro si se trató de un furcio.
Un historial de traslados bajo la lupa
Este nuevo episodio se suma a una serie de cuestionamientos previos sobre el uso de recursos oficiales para fines que rozan lo personal o familiar. Cabe recordar que Adorni ya había estado en el centro de las críticas por su reciente viaje a Nueva York, donde su esposa integró la lista de pasajeros del avión presidencial en una misión oficial.
La controversia actual escala debido al uso de un jet privado para un destino turístico en Uruguay, lo que ha reavivado el debate sobre la ética en el manejo del erario público y la transparencia en los desplazamientos de los altos mandos del gobierno.
Gradio afirmó que el costo del vuelo fue de u$s 4.400 y se prorrateó entre los pasajeros. Adorni pagó u$s 3.600 y él 800. Sin embargo, la factura emitida por el operador Alpha Centauri refleja un total de 5.800 dólares, una cifra que supera lo declarado por Grandio (U$S 4.400) pero que, curiosamente, no identifica quién efectuó el pago ni especifica el origen de los fondos.
Crónica de un vuelo de alta gama
El viaje despegó el pasado 12 de febrero a las 20:21 desde el aeródromo de San Fernando. A bordo de la aeronave, considerada una "joya" de la aviación privada por su velocidad y diseño, viajaban Manuel Adorni, su esposa Bettina Angeletti, dos familiares y el propio Grandio.
Cinco días después, el avión regresó con la comitiva oficial pero sin el periodista, quien reside en Uruguay. "Cada uno pagó su parte", insistió Grandio en sus redes sociales, donde suele mostrar su apoyo directo al Jefe de Gabinete.
El dato que "hace ruido"
Expertos del sector aerocomercial consultados para esta nota aseguran que un tramo de estas características en un Honda Jet no baja de los 10.000 dólares.
La aparición de una factura por casi la mitad de ese valor (U$S 5.800) y una declaración privada por un monto aún menor abre un interrogante ético y administrativo: ¿Hubo un subsidio encubierto, un canje o una omisión en la rendición de cuentas pública del funcionario? Por ahora, el silencio oficial impera sobre una factura que no termina de cerrar.
