
El Presidente rechazó que la dimisión esté vinculada a las investigaciones por enriquecimiento ilícito o a presiones del Congreso. Atribuyó la decisión de su excolaborador al hostigamiento contra su entorno familiar.
El presidente Javier Milei rompió el silencio tras la reconfiguración de su equipo de Gobierno y defendió de forma enérgica la figura del saliente Manuel Adorni, cuyo puesto en la Jefatura de Gabinete será ocupado por Diego Santilli. En declaraciones televisivas, el mandatario desvinculó de manera tajante la salida del exfuncionario de las presiones parlamentarias o de las causas penales que se tramitan en los tribunales.
Defensa de la inocencia y rechazo a las presiones políticas
Durante una entrevista concedida a Luis Majul en la pantalla de LN+, el jefe de Estado cuestionó con dureza las interpretaciones públicas y políticas que se hicieron sobre el alejamiento de Adorni. Milei enfatizó que el excoordinador político no cuenta con ninguna condena en su contra y ratificó su voto de confianza hacia él.
·Inexistencia de fallo judicial: El mandatario recalcó que Adorni no ha sido juzgado y que el proceso se encuentra en una etapa preliminar de investigación. "¿La Justicia se expidió? ¿Hay una sentencia? ¿Qué es eso de andar sentenciando y ejecutando gente antes de que se expida la Justicia?", interpeló de forma directa.
·Sin impacto parlamentario: Desestimó que los pedidos de interpelación o eventuales mociones de censura promovidas por la oposición en el Congreso hayan tenido peso en la decisión del Ejecutivo. "Nada. Sigo confiando en la inocencia de Adorni. Es una persona honesta", ratificó.
·Prioridad en los principios: Milei rechazó la postura de forzar la salida de un funcionario por mera conveniencia o "eficiencia" política frente a la opinión pública, argumentando que no comparte el criterio de sacrificar la justicia en el altar del rédito político.
Los motivos detrás de la renuncia indeclinable
De acuerdo con la explicación brindada por el Presidente, el verdadero detonante de la salida del Gobierno nacional fue el desgaste emocional provocado por el nivel de hostigamiento que afectó de forma directa al círculo íntimo del exjefe de ministros.
El factor familiar: "Manuel consideró que eran inadmisibles los niveles de ataque que estaba recibiendo. Sus hijos y su mujer también fueron objeto de agresiones. Eso hizo que directamente dijera que su renuncia era indeclinable", pormenorizó el líder libertario, validando el apartamiento de Adorni de la función pública como una medida de protección hacia sus seres queridos.
