Dieciocho familias, entre ellas niños y embarazadas, resisten en carpas en el oeste de Neuquén Capital. Denuncian que la falta de respuestas del Instituto de la Vivienda de la Provincia de Neuquén (IPVU) los deja a la intemperie, sin permiso para armar siquiera un techo provisorio.
Las condiciones en la toma "El Nido" se vuelven cada día más críticas para las 18 familias que ocupan el predio. Mientras el viento ya amenaza con derribar las precarias carpas, la inminente llegada de la lluvia, asociada al fenómeno de Santa Rosa, agrava la desesperación de un grupo que incluye a niños y mujeres embarazadas.
"Nosotros estamos durmiendo en carpa y el viento ya está arrasando con todo y se viene la lluvia", relata una de las personas afectadas, reflejando el miedo a las inclemencias del tiempo. El grupo asegura que la situación se torna aún más difícil porque "no nos dejan hacer un techo", ni siquiera con un simple nailon, lo que deja a las familias completamente desprotegidas.
La esperanza de obtener una solución se desvaneció el día de hoy, cuando esperaban una reunión clave. "Hoy nos tenían que dar respuesta y no han venido", expresaron con frustración. Este silencio por parte de las autoridades se suma a una historia de promesas incumplidas. Según los testimonios, "varias familias fuimos al IPVU, nos toman los datos y nos dicen que esperemos en nuestras casas". Sin embargo, la necesidad los llevó a tomar esta medida extrema, ya que no tenían dónde más esperar.
Las familias piden ayuda a la comunidad y a los medios para difundir su situación. "Necesitamos una respuesta urgente", dicen, ya que el riesgo de salud y seguridad para los más vulnerables en el campamento es cada vez mayor. A pesar de la presencia de un móvil que, según ellos, no les permite construir un resguardo, las 18 familias se mantienen firmes en su reclamo por una solución habitacional.