En un movimiento que busca priorizar la atención pedagógica y los vínculos humanos por sobre la distracción tecnológica, el Colegio Don Bosco de la capital neuquina ha oficializado su nuevo protocolo de convivencia digital. Esta normativa, que ya ha sido comunicada a toda la comunidad educativa, se asienta sobre las bases de la Ley Provincial N° 3520, la cual regula el uso de dispositivos móviles en los establecimientos de enseñanza de la provincia con el fin de fomentar un ambiente de aprendizaje más saludable y enfocado.
La nueva reglamentación establece una restricción total que abarca toda la franja horaria escolar, iniciando puntualmente a las 7:50 con el ingreso de los alumnos y extendiéndose hasta el cierre de la jornada, sin exceptuar las clases de educación física ni los periodos de almuerzo.
Según lo dispuesto por las autoridades de la institución, tanto los teléfonos celulares como los auriculares y cualquier otro dispositivo electrónico de uso personal deberán permanecer apagados o en modo silencioso, y estrictamente guardados dentro de las mochilas.
Esta medida no se limita solo al tiempo dentro del aula, sino que también incluye los recreos, buscando incentivar la socialización cara a cara entre los estudiantes y reducir los conflictos derivados del uso de redes sociales durante el horario de clases.
Para garantizar el cumplimiento de estas pautas, el establecimiento ha diseñado un esquema de sanciones progresivas que involucra directamente a los tutores.
En una primera falta, el dispositivo será retenido por los directivos hasta el final del día, momento en que el alumno podrá recuperarlo tras una notificación formal. Sin embargo, si el estudiante reincide en el incumplimiento de la norma, el teléfono solo será devuelto a un adulto responsable que se presente en la escuela.
Ante situaciones de faltas reiteradas, el protocolo exige la firma de un acta de compromiso por parte de la familia, dejando constancia legal de la infracción y la responsabilidad compartida en la educación digital del menor.
Desde la conducción del Colegio Don Bosco señalaron que esta iniciativa no busca demonizar la tecnología, sino revalorizar el espacio escolar como un lugar de encuentro y respeto mutuo. Al invitar a las familias a acompañar este proceso, la institución apuesta por un modelo educativo donde el aprendizaje no compita con las notificaciones constantes, promoviendo así un clima institucional cuidado que proteja la integridad y la concentración de todos los miembros del alumnado.
