El cosmos ofreció su primera gran función del año este martes 3 de marzo. El eclipse lunar total, un evento que captura la atención de científicos y aficionados por igual, completó su ciclo tras más de cinco horas de danza celestial. Este fenómeno, que ocurre cuando la Tierra bloquea por completo la radiación solar directa hacia la Luna, transformó el blanco habitual del satélite en un ocre profundo, un espectáculo visual que pudo ser seguido con distintos niveles de visibilidad a lo largo del globo.


La ciencia del color: ¿Por qué se vuelve roja?

Contrario a lo que dicta la lógica de una sombra simple, la Luna no desaparece en la oscuridad total. El nombre de "Luna de Sangre" tiene una explicación física fascinante: la atmósfera terrestre actúa como un filtro. Mientras que las ondas de luz azul se dispersan, las ondas rojas se curvan hacia el interior del cono de sombra (un proceso llamado refracción) y alcanzan la superficie lunar. En términos poéticos, lo que vemos durante la totalidad es el reflejo de todos los amaneceres y atardeceres de la Tierra proyectados simultáneamente sobre los cráteres lunares.

El recorrido del fenómeno y la experiencia en Argentina

La visibilidad fue el factor determinante de la jornada. Mientras que regiones como América del Norte, el este de Asia y gran parte de Oceanía disfrutaron de la fase de "totalidad" en su máximo esplendor, en Argentina el evento tuvo un tinte agridulce. Debido a la rotación terrestre y la hora del amanecer, el país fue testigo de un eclipse parcial; la Luna se ocultó en el horizonte justo cuando el fenómeno alcanzaba sus fases más dramáticas.

La secuencia temporal en el país se desarrolló de la siguiente manera:

·El despertar del evento: Todo comenzó a las 5:44, con una sutil pérdida de brillo cuando la Luna tocó la penumbra.

·La transformación visual: A partir de las 6:50, la sombra más oscura empezó a devorar el disco lunar, llegando a su clímax de color a las 8:04 de la mañana.

·El cierre: Tras una fase de retroceso que duró varias horas, el satélite recuperó su aspecto normal exactamente a las 11:23, dando por finalizada la cita astronómica.

Próxima escala: El eclipse solar de agosto

Para quienes se quedaron con ganas de ver un oscurecimiento total, el calendario astronómico de 2026 guarda su mejor carta para el próximo miércoles 12 de agosto. En esa ocasión, los roles se invertirán: será la Luna la que se interponga entre nosotros y el Sol.

Este futuro eclipse solar total será especialmente relevante para el Cono Sur. Se espera que comience a media tarde (alrededor de las 15:34) y culmine casi al anochecer. A diferencia del lunar, un eclipse de sol requiere precauciones de seguridad estrictas, pero ofrece uno de los espectáculos más imponentes de la naturaleza, permitiendo ver la corona solar a simple vista en las zonas de totalidad.