El arribo de la delegación de Boca Juniors a la capital salteña volvió a demostrar que el fanatismo por el club no entiende de fronteras ni de presentes futbolísticos. En la previa de su debut por los 32avos de final de la Copa Argentina, cientos de fanáticos desataron una verdadera revolución en la puerta del hotel, esperando por ver a sus ídolos.
Un Riquelme cercano y protagonista
Lo más destacado de la llegada no fue solo el recibimiento al equipo, sino la actitud de Juan Román Riquelme. El presidente del club rompió con su habitual perfil reservado y se sumó al ritual de contacto con la gente:
·Gesto solidario: Apenas bajó del traslado, Román se desvió para saludar a un niño en silla de ruedas, con quien se fotografió y tuvo un gesto de afecto que fue ovacionado por los presentes.
·Firma de autógrafos: A diferencia de otras ocasiones donde ingresa directamente al hotel, esta vez el dirigente se quedó varios minutos junto a las vallas firmando camisetas y souvenir, un gesto que algunos interpretan como un respaldo público al ciclo de Claudio Ubeda, actual DT.
El aguante bajo la lluvia
La pasión salteña se puso a prueba con el clima. A pesar de una alerta meteorológica por tormentas intensas, los hinchas acamparon durante días para conseguir sus tickets.
Entre paraguas, reposeras y gazebos improvisados, la vigilia fue constante para no perderse el choque de este martes frente a Gimnasia de Chivilcoy.
Cabe destacar que el público local se quedará con las ganas de ver a dos de las máximas figuras del plantel: Edinson Cavani y Leandro Paredes, quienes no formaron parte de la delegación y se quedaron en Buenos Aires.
Venta de entradas y valores
Tras agotarse el cupo online que inició el viernes, este domingo se habilitó el remanente de manera presencial. Los precios para ver al Xeneize en el Estadio Padre Martearena son:
·Populares: $40.000 (menores de 11 años) y $50.000 (mayores).
·Platea Preferencial (descubierta): $70.000.
·Platea Cubierta: $60.000.
