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El conflicto entre la dirigencia del fútbol y el Gobierno Nacional ha escalado a un punto de parálisis total. Tras una reunión de alta tensión en el predio de Ezeiza, el Comité Ejecutivo de la AFA ratificó que no habrá rodaje de pelota este fin de semana. La decisión, impulsada por el entorno más cercano a Claudio Tapia, confirma el paro en todas las categorías como respuesta directa a las investigaciones de ARCA por presunta evasión fiscal, un movimiento que desde la calle Viamonte califican como una persecución política.


El trasfondo de la disputa

La raíz del conflicto se encuentra en una denuncia por una supuesta omisión sistemática en el pago de tributos y retenciones previsionales que superaría los 19 mil millones de pesos. Esta situación judicial ha llevado a que las principales figuras de la entidad madre del fútbol local sean citadas por la Justicia Penal Económica, generando un clima de hostilidad que terminó por suspender la fecha 9 del torneo.

Un nuevo calendario bajo presión

La postergación de los encuentros no es un detalle menor para la definición del campeonato. La jornada suspendida se trasladó íntegramente al primer fin de semana de mayo, convirtiéndose ahora en la instancia definitiva para decidir qué equipos clasificarán a la fase eliminatoria.

De esta manera, el camino hacia el título sufrió un desplazamiento en bloque:

·La definición de los clasificados ocurrirá a principios de mayo.

·Los octavos de final quedaron pautados para el segundo domingo de ese mes.

·Las llaves de cuartos y semis se resolverán en una semana frenética a mediados de mayo.

·La gran final del Apertura se disputará el domingo 24 de mayo, en un estadio que todavía permanece como una incógnita.

A pesar de que algunos directivos intentaron mediar para reanudar la competencia y evitar el conflicto logístico, la postura del oficialismo en AFA fue inflexible, priorizando el mensaje político hacia la Casa Rosada por sobre el cronograma deportivo habitual.