El periodismo deportivo argentino ha perdido hoy a una de sus plumas más brillantes, barrocas y punzantes. Ernesto Cherquis Bialo falleció este viernes a los 85 años, tras dar una batalla final contra la leucemia. Se va el hombre que no solo dirigió la mítica revista El Gráfico, sino que enseñó a varias generaciones que el respeto por el lector era la base innegociable de este oficio.
El milagro que no pudo repetirse
El año pasado, Cherquis ya había estado al borde del final en el Hospital Alemán. En aquel entonces, con la fortaleza que lo caracterizaba, relató cómo una neumonía bilateral había "despertado" la enfermedad en su médula. Aunque en esa ocasión logró una recuperación que él mismo tildó de milagrosa, esta vez su cuerpo dijo basta a las 21:56 de este viernes.
Azopardo 579: El inicio de la leyenda
Su historia con las grandes ligas del periodismo comenzó en marzo de 1963, cuando un joven Cherquis —hijo de inmigrantes polaco-rusos, nacido en Uruguay pero porteño por elección— subió al tercer piso de Editorial Atlántida. Allí lo recibió Carlos Fontanarrosa, director de El Gráfico, con una premisa que Cherquis llevaría como bandera: "La revista no se hace para los amigos ni para los enemigos, se hace para los lectores".
Entró a prueba por 28 días, cobrando apenas 1.500 pesos por nota. Se quedó 30 años, ocho de ellos como director (1984-1990), consolidando un linaje de firmas históricas junto a nombres como Panzeri, Ardizzone y Juvenal.
"Robinson": El seudónimo del boxeo
Aunque cubrió desde el histórico match de ajedrez entre Fischer y Spassky en Islandia hasta la biografía de Carlos Monzón, su gran amor fue el ring. Debido a contratos de exclusividad, durante años firmó sus crónicas de boxeo como "Robinson", en honor a Sugar Ray Robinson.
·Fue testigo presencial de "The Rumble in the Jungle" en el Zaire (Alí vs. Foreman).
·Fue confidente de Ringo Bonavena, a quien acompañó en sus noches de gloria y derrota en Nueva York.
·Retrató como nadie la "dignidad del vencido".
Un estilo "desbordante y barroco"
En sus últimos años, a través de sus contratapas en Infobae, Cherquis recuperó su prosa detallista para revelar los entretelones del poder y el deporte. Desde el "viaje póstumo" de Julio Grondona (de quien fue vocero en la AFA entre 2008 y 2016) hasta la reconstrucción minuto a minuto del día que a Maradona "le cortaron las piernas" en el Mundial 94.
"Andá a buscar a Maradona así salís en la tapa de todos los diarios y te ve tu ex marido en Buenos Aires", fue la frase que, según Cherquis, le dijo el médico Peidró a la enfermera en el control antidoping de USA 94, desatando la tragedia deportiva más grande de Argentina.
El legado del Maestro
Cherquis Bialo fue un hombre de contrastes: habitué del tango en Caño 14, fana de San Lorenzo y amante de la máquina de escribir (su inseparable Olivetti Lettera 22). Su partida deja un vacío en la radio, la televisión y la gráfica, pero sobre todo en la identidad del periodista que busca la "frase póstuma" perfecta.
Como él mismo escribió alguna vez al despedir a un grande: "Salud, Maestro, hoy fue más grande que nunca".
