En un partido cargado de polémicas y expulsiones, el Canalla venció 2 a 1 a Racing en Arroyito. Los goles de Gastón Ávila y Enzo Copetti le dieron la clasificación al equipo rosarino, que ahora deberá enfrentar a River Plate.

El Gigante de Arroyito fue escenario de una verdadera batalla futbolística donde Rosario Central logró imponerse por 2 a 1 ante Racing Club, sellando su pasaporte a las semifinales del Torneo Apertura. El encuentro estuvo marcado por la tensión, las constantes interrupciones y el uso determinante del VAR.

La primera mitad ofreció poco juego y demasiada fricción, con un promedio de una infracción cada tres minutos. Pese a que el local tuvo la primera chance clara en los pies de Copetti, fue la "Academia" la que golpeó primero. Antes del descanso, Matías Zaracho aprovechó una asistencia de Maravilla Martínez para enviar la pelota al fondo de la red y poner en ventaja a los de Avellaneda.
Polémicas y paridad en el complemento

El segundo tiempo inició con la primera controversia de la tarde: un gol de taco de Alejo Véliz fue anulado por un fuera de juego milimétrico, tras una revisión del VAR que se extendió por cinco minutos. Sin embargo, Central no bajó los brazos y encontró la igualdad a través de Gastón Ávila, quien conectó un centro preciso de Ángel Di María.

Poco después del empate, el clima se caldeó aún más cuando el árbitro Darío Herrera, a instancias del VAR, decidió expulsar a Maravilla Martínez por un manotazo sobre Coronel, decisión que desató las airadas quejas de todo el banco visitante.
Definición en el alargue y el regreso de un ídolo

Con el empate 1 a 1 en el tiempo regular, la definición se trasladó al suplementario. Racing, que ya jugaba con diez, sufrió una nueva baja por la expulsión de Di Cesare, quedando con nueve hombres para resistir los embates finales.

El momento emotivo de la noche se vivió en el segundo tiempo extra con el ingreso de Marco Ruben, el máximo goleador histórico del club, quien recibió la cinta de capitán de manos de Di María. Casi en simultáneo, Enzo Copetti aprovechó la superioridad numérica para marcar el 2 a 1 definitivo, desatando la euforia en Rosario.

Con este triunfo, el equipo conducido por Miguel Ángel Russo se prepara para viajar a Buenos Aires, donde este sábado se enfrentará a River Plate en el Estadio Monumental por un lugar en la gran final del certamen.