El icónico diseñador argentino Benito Fernández compartió un crudo diagnóstico sobre el presente de la industria de la moda en el país. Tras más de cuatro décadas de trayectoria, el creativo reveló que la combinación de una asfixiante presión impositiva y el auge de las plataformas de comercio electrónico chinas lo obligaron a desmantelar su unidad de negocios de Prêt-à-porter.
Un ciclo de crisis recurrentes
Fernández, quien atravesó un complejo cuadro de salud el año pasado, vinculó su situación actual a un patrón histórico de inestabilidad económica. "En 2025 me fundí por tercera vez en Argentina; ya me había pasado en 2001 y en 2020", confesó en declaraciones a A24.
A pesar del golpe, el diseñador mantiene activa su división de Alta Costura y sus diversas unidades de licencias (perfumes, calzado y desarrollos inmobiliarios), aunque lamentó la pérdida de su segmento más masivo, que daba empleo directo a 14 personas y sostenía el trabajo de ocho talleres externos.
Las causas del colapso: Impuestos y "Efecto China"
Para el referente de la moda, la viabilidad de producir localmente es nula bajo las condiciones actuales:
·Carga Tributaria: Denunció que el sector enfrenta impuestos que representan el 52% de los costos, lo que impide reinvertir o competir.
·Competencia Desleal: Alertó sobre el "pánico" que le genera la apertura indiscriminada de importaciones. Según su visión, plataformas como Shein y Temu están "destrozando" el mercado local.
·Falta de Políticas de Estado: Comparó la situación local con los modelos de España y Brasil, donde el apoyo gubernamental convirtió a la moda en una potencia exportadora.
El análisis del sector: La "Tormenta Perfecta"
El testimonio de Fernández coincide con el sombrío panorama trazado por la Cámara Argentina de la Indumentaria. Gustavo Ludmer, asesor económico de la entidad, definió la situación como una crisis multicausal:
1.Erosión del Salario: La pérdida sistemática del poder adquisitivo frente a la inflación ha paralizado el consumo de bienes no esenciales.
2.Innovación Logística: El abaratamiento del transporte marítimo y la tecnología facilitan que el consumidor opte por el sistema "puerta a puerta" directamente desde Asia.
3.Capacidad Instalada: El incremento de productos importados está provocando una caída drástica en la utilización de las fábricas y talleres nacionales, empujando a muchas pymes al cierre definitivo.
"El diseño argentino es competitivo, pero sin un Estado que acompañe a la industria, el talento no alcanza para sostener los negocios", concluyó Fernández.
