Imagen

El panorama manufacturero en la provincia de Catamarca atraviesa una semana negra. Tras el cierre de la fábrica de calzado Dabra S.A. en la localidad de Sumalao, 23 operarios se encuentran en pie de lucha para exigir el pago total de sus haberes. La firma, que producía indumentaria para la marca Lotto y pertenece al grupo Dexter, cesó sus actividades de manera abrupta, dejando a decenas de familias sin sustento.

Un despido sorpresivo y conflicto en la ruta


La tensión estalló cuando los empleados llegaron a cumplir su turno habitual y se toparon con los accesos bloqueados. Según denunciaron los damnificados, la empresa pretende abonar únicamente el 50% de las indemnizaciones por despido, una propuesta que rechazan de plano alegando que hay personal con más de 20 años de trayectoria en la planta.

Como medida de fuerza, los trabajadores iniciaron un corte de ruta en la avenida Félix Avellaneda, reclamando la presencia urgente del ministro de Producción, Leonardo Zeballos, o del gobernador Raúl Jalil para que medien ante la patronal.

El efecto dominó en el sector fabril

Este cierre no es un hecho aislado, sino que forma parte de un preocupante retroceso en el cordón industrial local:

En el Parque Industrial El Pantanillo, la histórica empresa NEBA también bajó la persiana definitivamente, dejando a otras 56 familias en la calle. Los trabajadores de esta planta de electrodomésticos señalaron que la actual coyuntura económica está asfixiando la producción nacional.

A esto se suma la situación crítica de VVC Textil, donde unos 30 operarios mantienen protestas por salarios adeudados. En este caso, el conflicto está estancado: el dueño asegura no tener solvencia para ponerse en regla, mientras que el Gobierno provincial condiciona cualquier asistencia a que la firma sanee sus deudas.