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Lannot SA, la firma detrás de la emblemática marca, atraviesa un complejo escenario judicial tras el cierre de locales y una drástica reducción de su plantilla. El sector advierte que la apertura de importaciones está asfixiando la producción nacional.


La histórica fabricante de calzado Viamo se sumó oficialmente a la lista de empresas en crisis terminal. La sociedad Lannot SA ha iniciado un proceso de concurso preventivo de acreedores bajo la órbita del Juzgado Comercial N° 4, enfrentando un pasivo que escala por encima de los $4.200 millones.


El derrumbe de la compañía, fundada en 1988, se manifiesta en cifras alarmantes: acumula más de 60 cheques rechazados por montos que superan los $85 millones y mantiene deudas con las principales entidades bancarias del país y el Bank of China.

Ajuste estructural y juicios laborales

Para intentar frenar la caída, la empresa aplicó una agresiva política de recortes en los últimos años, aunque los resultados no fueron los esperados:

·Personal: De un plantel de 300 trabajadores, la nómina actual se redujo a solo 77 empleados.

·Puntos de venta: De contar con 25 locales en su etapa de esplendor, la red se achicó a solo 6 sucursales propias que enfrentan un cierre inminente.

·Frente judicial: La firma acumula al menos 30 litigios laborales por despidos, los cuales se encuentran en etapa de apelación ante la Cámara Nacional del Trabajo.

Con la apertura del concurso, la Justicia dictó la inhibición general de bienes. Los acreedores tienen tiempo hasta el 3 de agosto para verificar sus créditos, mientras que Lannot SA deberá presentar una propuesta de acuerdo antes del 17 de mayo.

El panorama sombrío del sector

El caso de Viamo no es aislado. La industria del calzado y la textil atraviesa un proceso de "apagón productivo" debido a la competencia de productos importados.

Otras firmas como Textilana (Mauro Sergio), Eseka (Cocot y Dufour) y Hilamar también reportan situaciones críticas.

Un ejemplo contundente es el de la brasileña Dass en Misiones, única proveedora local de gigantes como Adidas y Nike:

·Caída de producción: De fabricar 20.000 pares diarios, hoy apenas alcanza los 4.500.

·Desempleo sectorial: Según el gremio UTICRA, el sector pasó de 20.000 afiliados a nivel nacional a solo 7.000.

·Importación vs. Producción: Mientras Adidas importó 12 millones de pares terminados el año pasado, en la planta local de Eldorado no se llegó a producir ni un millón de unidades.

Aunque Dass ratificó que mantendrá operativa su planta en Eldorado con 220 operarios, la estabilidad pende de un hilo en un contexto donde el costo de producir en Argentina frente al ingreso de calzado terminado parece haber perdido la batalla.