El insólito episodio involucró a tres efectivos de la Bonaerense que protagonizaron una violenta pelea en una habitación. La mujer detenida intentó escapar por los pasillos antes de ser interceptada por su marido.
Lo que comenzó como una salida tras la jornada laboral terminó en un escándalo institucional y personal sin precedentes en la localidad de Ayacucho, en el interior de la provincia de Buenos Aires. Tres efectivos de la Policía Bonaerense (dos mujeres y un hombre) fueron los protagonistas de una gresca dentro de un hotel alojamiento que derivó en detenciones, corridas y una sorpresa cinematográfica para uno de los agentes que acudió al procedimiento.
Según los informes policiales, los tres uniformados se dirigieron al hotel luego de compartir unos tragos al finalizar su turno. Sin embargo, la situación se salió de control dentro de la habitación: lo que debía ser un encuentro privado se transformó en una violenta discusión con gritos y rotura de botellas, lo que obligó al personal del establecimiento a llamar al 911 por temor a que el conflicto pasara a mayores.
El "encuentro" con la realidad
Al arribar el móvil policial para controlar los ruidos molestos, los efectivos se encontraron con una escena caótica. Lejos de acatar la autoridad de sus colegas, los implicados iniciaron una serie de corridas por los pasillos del hotel.
El momento de mayor tensión ocurrió cuando una de las mujeres involucradas intentó abandonar el lugar a la carrera para evitar ser identificada. Fue interceptada por uno de los policías del operativo, quien, al verla de cerca, descubrió que la infractora era su propia esposa.
Celos y sanciones administrativas
Tras el impacto inicial de la sorpresa y la decepción, el agente procedió a la detención de su mujer por alterar el orden público. De acuerdo con las versiones que trascendieron del hecho, la pelea se habría originado por un reclamo de celos: la mujer le recriminaba al tercer efectivo involucrado (el hombre del grupo) que estaba demostrando mayor "entusiasmo" por la otra compañera que por ella.
Estado actual de los involucrados:
Detenciones: Los tres policías fueron trasladados a la comisaría local.
Asuntos Internos: La Auditoría General de Asuntos Internos ya tomó intervención en el caso.
Situación laboral: Se han abierto actuaciones administrativas y se analizan sanciones que podrían incluir la desafectación inmediata de la fuerza para los tres implicados.
Este episodio ha generado una fuerte conmoción en la fuerza de seguridad provincial, no solo por la falta de profesionalismo de los implicados, sino por las ribetes novelescos de un procedimiento que el agente interviniente difícilmente podrá olvidar.
