Tras años de gestiones judiciales y diplomáticas, el cerco sobre Tony Janzen Valverde Victoriano, alias "Pequeño J", finalmente se ha cerrado. El Gobierno de Perú formalizó este sábado la entrega del imputado a la República Argentina, donde deberá responder por la masacre de tres jóvenes en Florencio Varela, un caso que conmocionó a la opinión pública por su brutalidad y violencia de género.
El respaldo oficial de Lima
La decisión quedó plasmada en la Resolución Suprema Nº 041-2026-JUS, publicada el 30 de enero en el diario oficial de Lima. El documento, que lleva la firma del presidente peruano José Enrique Jerí Oré y sus ministros de Justicia y Cancillería, otorga carácter oficial a la extradición solicitada por los tribunales argentinos.
Con este paso, "Pequeño J" será trasladado bajo custodia para enfrentar una de las carátulas más pesadas del Código Penal argentino: Homicidio agravado por ensañamiento, alevosía, concurso premeditado y violencia de género reiterada. El expediente lo señala como el autor de los asesinatos de Lara Gutiérrez (15), Brenda del Castillo (20) y Morena Verdi (20).
Las cláusulas de la entrega
El traslado del sospechoso no es inmediato ni incondicional. El Estado peruano ha impuesto requisitos estrictos para garantizar la transparencia del proceso:
·Verificación de antecedentes: Previo a subir al avión, las autoridades peruanas deben certificar que Valverde Victoriano no tenga causas penales abiertas ni condenas pendientes en su país. De haber deudas pendientes con la justicia peruana, la entrega quedará automáticamente aplazada.
·Garantía de cómputo de pena: Argentina debió comprometerse formalmente a computar como parte de una futura condena el tiempo que el detenido pasó privado de su libertad en Perú durante el proceso de extradición.
Justicia para las víctimas
El regreso de "Pequeño J" representa un alivio para las familias de las tres jóvenes, quienes desde el primer día exigieron que el sospechoso no quedara fuera del alcance de la justicia argentina. La acusación de femicidio reiterado —sumado a las agravantes de alevosía y ensañamiento— proyecta una posible condena a reclusión perpetua.
La llegada del imputado al país marcará el inicio de la etapa oral del juicio, donde se espera desentrañar los detalles de un plan premeditado que terminó con la vida de tres mujeres en una de las noches más oscuras de Florencio Varela.
