Lo que pudo haber sido una tragedia terminó en un rescate exitoso gracias a la casualidad y la rápida intervención de los servicios de emergencia. Durante la noche del lunes 23, una Ford Ecosport quedó al borde del desbarranco en la zona de acceso a la isla El Porvenir, tras una mala maniobra en un sector crítico de obra. (Fotos gentileza: Centenario Digital)
El rescate: Un encuentro providencial
El personal de Bomberos Voluntarios de Centenario regresaba de sofocar un incendio en la calle 7 cuando, al pasar por el terraplén donde se construye el nuevo puente, divisaron el vehículo en una posición sumamente inestable. La camioneta se encontraba balanceándose sobre un brazo del río Neuquén, a punto de precipitarse al agua.
El operativo de asistencia:
·Estabilización: Los bomberos actuaron de inmediato para asegurar el vehículo y evitar que el peso lo hiciera ceder.
·Trabajo conjunto: Se sumó personal de Defensa Civil y efectivos de la Comisaría Quinta para coordinar el retiro de la unidad del terraplén.
·Dificultades del terreno: El incidente ocurrió en un camino de tierra sin iluminación artificial, una zona que suele ser transitada únicamente por vecinos que conocen la compleja geografía del lugar.
Una imprudencia insólita
Más allá del peligro de caída, lo que más sorprendió a las autoridades fue el exceso de ocupantes. Según los informes oficiales, en la Ford Ecosport viajaban un total de 10 personas, superando ampliamente la capacidad permitida para ese tipo de vehículo. Esta sobrecarga, sumada a la escasa visibilidad y una maniobra desafortunada, fueron los factores determinantes del siniestro.
Afortunadamente, tras las maniobras de rescate, el vehículo pudo ser retirado sin que se registraran heridos, aunque el hecho reavivó la preocupación por la seguridad en los accesos informales a las zonas de ribera.
