Un tribunal revisor confirmó por unanimidad la prisión preventiva de Carlos de la Vega y Juan José Canihuan, imputados por el homicidio de Nicolás Piovesan y Junior Riquelme, ocurrido en el barrio Nehuen Che de Cutral Co.
La audiencia fue solicitada por las defensas para revisar la medida cautelar que había sido prorrogada días atrás a pedido del asistente letrado Federico Cuneo.
Tras escuchar los argumentos de las partes, el tribunal, integrado por Leticia Lorenzo, Lisandro Borgonovo y Eduardo Egea, ratificó la detención preventiva al considerar que continúan vigentes los riesgos procesales.
El representante del Ministerio Público Fiscal sostuvo que persiste el peligro de entorpecimiento de la investigación y que, según la acusación, luego del hecho los imputados ocultaron el vehículo y las armas utilizadas. También reiteró que no cuentan con domicilio fijo ni empleo, circunstancias que ya habían sido valoradas al momento de dictar la medida.
El tribunal entendió que la prisión preventiva resulta necesaria para garantizar el avance del proceso, la realización del juicio y la protección de los testigos. Con esta decisión, ambos acusados continuarán detenidos mientras avanza la investigación.
El hecho
De acuerdo a la investigación, todo comenzó con un enfrentamiento previo entre dos grupos de jóvenes que se concentraban en diferentes viviendas del barrio. Por un lado, las víctimas Nicolás Piovesan y Junior Riquelme; y por el otro, los imputados C.D.V y J.J.C.
Cuneo relató que el 23 de agosto, durante la tarde, J.J.C se desplazó en un automóvil dorado hasta la casa del grupo adversario y efectuó disparos de arma de fuego, sin causar víctimas. En represalia, Piovesan y Riquelme hicieron lo mismo, también sin herir a nadie.
Tres días más tarde, el martes 26 de agosto a las 2:00 de la madrugada, Piovesa conducía una motocicleta junto a Riquelme como acompañante, cuando fueron perseguidos por un auto color negro conducido por Carlos de la Vega y en el que también se trasladaba Juen José Canihuan. En ese contexto, los imputados efectuaron múltiples disparos, que provocaron la muerte de ambos jóvenes: sin poder defenderse, Piovesan recibió tres impactos en la espalda que atravesaron órganos vitales, mientras que Riquelme sufrió dos heridas de arma de fuego, una de ellas en el cuello, de carácter mortal. Luego del hecho, los acusados huyeron del lugar.
Calificación legal
En la audiencia de formulación de cargos el asistente letrado consideró que los imputados actuaron “con alevosía y premeditación”, por lo que les imputó el delito de homicidio doblemente agravado por el concurso premeditado de dos o más personas, alevosía y uso de armas de fuego, en calidad de coautores (artículos 80, incisos 2 y 6; 41 Bis y 45 del Código Penal).
Otro intento de homicidio
A su vez, De la Vega se encuentra acusado por otro intento de homicidio, en este caso, cometido el 17 de agosto, y por el que no se lo había podido acusar debido a que se encontraba en rebeldía.
El hecho se desarrolló a la medianoche, cuando la víctima estaba en la vereda de su vivienda tomando bebidas alcohólicas. El asistente letrado relató que hasta ese lugar se acercó Carlos de la Vega y, a pocos metros, efectuó entre 5 y 6 disparos, 3 de los cuales impactaron en la víctima, que debió ser internada debido a la gravedad de las heridas.
Cuneo calificó el hecho como homicidio agravado por el uso de arma de fuego en grado de tentativa, en calidad de autor (artículos 79; 41 bis y 45 del Código Penal). Un juez de garantías tuvo por formulados los cargos tal como los planteó el asistente letrado.
