Desde el mismo momento en que se produjo el incendio de una vivienda en calle Sáenz Peña al final, en barrio Brentana, vecinos informaron que el hecho era intencional.

Los frentistas de la zona, explicaron que la vivienda servía para “juntadero” y que iba a solicitar al municipio que la demuela para evitar que se continuará utilizando con ese objetivo.

También circularon rumores respecto a la relación de esa vivienda y un joven que había sido baleado el 3 de marzo cuando caminaba por la avenida Castelli. El relato indicaba que el agresor armado, ocupaba la propiedad y que fue prendida fuego en represalia por el ataque.

La vivienda tuvo dos vistas incendiarias. Una primera que afectó el interior de la propiedad y, la segunda, donde se quemaron cosas en el patio.