Un efectivo de la Policía de la Ciudad permanece bajo arresto luego de protagonizar un violento episodio en el que asesinó a un joven de 20 años e hirió a su acompañante. El hecho, que la Justicia ya califica provisionalmente como homicidio agravado, ocurrió en la intersección de las calles Martín Rodríguez y Perdomo.
La versión del oficial vs. el hallazgo de las mochilas
El policía, identificado como Lucas Adrián Gómez, declaró que actuó bajo la presunción de un asalto inminente. Según su testimonio, mientras circulaba en moto junto a su pareja, se sintió perseguido por otra unidad con dos ocupantes. Su reacción fue frenar, identificarse y abrir fuego de inmediato.
Sin embargo, las pericias preliminares en la escena del crimen contradicen la hipótesis de un enfrentamiento o intento de robo:
·Sin armas: No se hallaron armas de fuego en poder de los jóvenes.
·Equipamiento deportivo: En el interior de las mochilas de las víctimas solo se encontraron botines, camisetas y ropa de fútbol.
·Testimonio clave: El sobreviviente afirmó que simplemente se dirigían a un partido cuando un conductor desconocido se detuvo y comenzó a dispararles sin mediar palabra.
El saldo del ataque
Los disparos efectuados por el arma reglamentaria 9 mm del oficial impactaron en ambos motociclistas:
Juan Cruz Leal: Recibió un proyectil en la zona de la ingle. Fue trasladado al Hospital Bicentenario, donde falleció durante la madrugada debido a la gravedad de la herida.
Daniel Enrique Kuhne: Sufrió una herida de bala en el tórax. Fue asistido en el Hospital Posadas y recibió el alta médica horas después del incidente.
Avances de la investigación judicial
La fiscal María Alejandra Bonini, de la UFI N°2 de Ituzaingó, tomó las riendas del caso y ordenó la detención inmediata de Gómez. Para reconstruir la secuencia exacta de los hechos, el Ministerio Público Fiscal cuenta con:
·Registro fílmico: Cámaras de seguridad de la zona que habrían captado el momento de las detonaciones.
·Testigos presenciales: Vecinos que salieron tras los disparos y brindaron las primeras versiones de lo ocurrido.
·Evidencia balística: El secuestro de dos vainas servidas compatibles con el arma del policía.
El caso ha generado una fuerte conmoción vecinal, ya que todo indica que el "temor" manifestado por el uniformado terminó con la vida de un joven que solo se dirigía a jugar un partido de fútbol con amigos.
