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Lo que debía ser una fiesta de despedida para el plantel del Club Cipolletti antes de su debut en el Federal A, derivó en una noche de caos y violencia extrema. Los incidentes, protagonizados por facciones internas de la hinchada en las inmediaciones de La Visera de Cemento, dejaron un saldo de dos heridos —uno de ellos apuñalado— y trabajadoras de un kiosco local que debieron actuar como escudo humano para evitar una masacre.


Cerca de las 22:30, la tensión entre los grupos de simpatizantes estalló en el sector de las plateas. En medio de la gresca, un referente de la facción conocida como “La 69” sufrió una herida de arma blanca en la zona intercostal derecha.

·Estado de salud: El herido fue trasladado de urgencia a la Clínica Leben Salud, donde se confirmó que deberá ser intervenido quirúrgicamente debido a la gravedad de la lesión.

·Segundo herido: Otra persona resultó con escoriaciones y lesiones menores producto de las corridas y fue asistida por el personal del SIARME.

·Investigación: El fiscal Diego Vázquez tomó intervención en el caso, mientras peritos de Criminalística trabajaban en el lugar para recolectar evidencia y cámaras de seguridad que permitan identificar al agresor.

Relato del horror: "Pudo ser una masacre"

El conflicto se trasladó rápidamente a las calles aledañas. Una de las situaciones más dramáticas se vivió en un histórico kiosco ubicado en la intersección de 9 de Julio y Mengelle, donde un joven que huía de la barra disidente se refugió por la fuerza en el depósito del local.

La empleada del comercio relató la escalofriante secuencia: el sujeto, aparentemente bajo efectos de sustancias, la empujó para ingresar al depósito mientras una turba de hinchas intentaba entrar al negocio para lincharlo.

"Yo me quedé en la puerta para impedir que ingresaran. Otros chicos de la hinchada decían 'las chicas no tienen nada que ver' y eso frenó un poco el avance hasta que llegó la Policía", confesó la trabajadora, quien junto a su compañera evitó que el local fuera vandalizado o que el enfrentamiento terminara en una tragedia mayor dentro del comercio.

Intervención policial y detenidos

La llegada de los efectivos motorizados, que debieron utilizar gas pimienta para dispersar a los violentos, permitió controlar la situación en el kiosco. El joven que se encontraba oculto en el depósito fue detenido por la Policía, quedando a resguardo de la golpiza que pretendía propinarle la facción contraria.

Desde el entorno comercial y vecinal de la zona de La Visera manifestaron su preocupación y exigieron mayores medidas de seguridad para futuros eventos, lamentando que un ritual deportivo termine, una vez más, empañado por disputas de poder entre barras.

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