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Lo que comenzó como una relación de confianza y "familia" en las divisiones formativas del Club Unión Vecinal de Neuquén, derivó en una pesadilla judicial y financiera. Un abogado y entrenador de 28 años enfrenta graves acusaciones que incluyen la estafa por suplantación de identidad a padres de los jugadores y el presunto abuso de menores pertenecientes a la institución.

El mecanismo de la estafa: créditos y reconocimiento facial

Gonzalo, padre de uno de los adolescentes y damnificado directo, relató cómo el acusado utilizó la confianza ganada en el club para ejecutar las maniobras financieras. Según la denuncia radicada en la Fiscalía de Delitos Económicos el pasado 11 de febrero, el imputado habría operado de la siguiente manera:

·Suplantación de identidad: Utilizando DNI y recibos de sueldo falsificados, el sospechoso gestionó créditos a nombre de los padres.

·Tecnología a favor del fraude: Gonzalo descubrió deudas por casi 160 millones de pesos en tres bancos distintos, donde se habrían validado los préstamos mediante sistemas de reconocimiento facial.

·Daño financiero: Las víctimas se encuentran hoy en "condición 6" del Veraz, una situación de insolvencia que compromete su futuro laboral y crediticio. "Somos gente laburadora; si tuviéramos que devolver esa plata, no nos alcanzaría la vida útil", confesó Gonzalo con angustia.

Regalos y sospechas de abuso

El caso tomó un giro aún más oscuro al conocerse denuncias por supuestos abusos a al menos tres jugadores. Los padres vinculan estos hechos con una conducta selectiva del entrenador:

·Premios injustificados: El acusado solía regalar botines de alta gama y teléfonos iPhone a ciertos adolescentes de manera discrecional.

·Impacto en el club: La comunidad deportiva se encuentra en estado de shock. "La premisa era que el club era una familia", señaló Gonzalo, destacando que el acusado abusó de la cercanía que brindaba su rol de docente y profesional del derecho.

Una familia en crisis y el llamado a la justicia

Para las víctimas, el daño trasciende lo económico. Gonzalo describe una realidad familiar fracturada por la incertidumbre de recibir intimaciones constantes y el impacto psicológico de haber confiado en quien terminó siendo su victimario.

Desde el entorno de los damnificados, instan a otras familias que hayan formado parte de la categoría a revisar su situación crediticia y acercarse a la justicia. Si bien cada denuncia es individual, consideran que la acumulación de casos fortalecerá la prueba contra el imputado, quien por estas horas está bajo la lupa de la justicia neuquina.