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En un giro inesperado dentro de la causa por el asesinato de Fernando Báez Sosa, Lucas Pertossi habló por primera vez desde su detención. El joven, condenado a 15 años de prisión, rompió el pacto de silencio que mantuvo el grupo de rugbiers durante el juicio en Dolores y cuestionó duramente la estrategia legal que los unificó bajo un mismo abogado.

"Yo nunca lo toqué, pero nadie lo dijo", sentenció Pertossi en un adelanto de la entrevista concedida al periodista Mauro Szeta. Su declaración busca despegarse de la autoría material del ataque y refuerza el pedido de su nueva defensa para anular la condena y realizar un nuevo proceso oral.

Los ejes del descargo: "Fue una pelea que terminó en tragedia"

Durante la charla, Pertossi recordó el impacto de recibir la noticia de la muerte de Fernando por parte de la policía y la fiscalía, asegurando que en aquel momento "se le cayó el mundo entero". Sus principales argumentos se centraron en tres puntos:

·Negación de un plan: El condenado insistió en que no existió una organización previa para matar al joven estudiante de Derecho.

·Rol de filmación: Reconoció que su participación se limitó a grabar parte de la secuencia, algo de lo que hoy dice arrepentirse, pero que utiliza como prueba de su falta de contacto físico con la víctima.

·Crítica a Hugo Tomei: Pertossi afirmó haberse sentido "muy mal defendido" debido a la estrategia de bloque que impidió distinguir las diferentes responsabilidades de cada integrante del grupo.

La estrategia judicial para anular la condena

El nuevo abogado de Pertossi, Ignacio Nolfi, presentó un recurso ante la Corte Suprema de Justicia bajo el argumento de que existió un "conflicto de intereses" al ser defendido por el mismo letrado que los condenados a perpetua.

Según la nueva defensa, el rol de Lucas fue "secundario y periférico". Sostienen que las cámaras de seguridad demuestran que el joven se retiró de la escena antes de que finalizara la agresión letal, lo que técnicamente se denomina una "desvinculación temporal y espacial" del crimen.

La respuesta de la querella: "Es una triquiñuela técnica"

Por su parte, Fernando Burlando, abogado de la familia Báez Sosa, minimizó el impacto de estas declaraciones y del recurso presentado ante la Corte.

"Es una triquiñuela técnica para mejorar su situación procesal. Lo que sucedió es que se juntaron las quejas frente a recursos extraordinarios que ya fueron denegados", sentenció Burlando, descartando cualquier posibilidad de que la condena de 15 años sea reducida.