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Vecinos del barrio denunciaron una nueva noche de violencia en la intersección de Ahumada y Poliansky, en Cuenca XV de Neuquén capital. Aseguran que la policía demoró a las personas equivocadas y advierten que podrían hacer justicia por mano propia ante el avance del narcotráfico.

NEUQUÉN – El barrio Cuenca XV se convirtió en un escenario de caos y violencia en las últimas horas. Lo que comenzó como un enfrentamiento con disparos de arma de fuego derivó en corridas, intervención policial y un clima de indignación vecinal que amenaza con desbordarse. En el lugar, los efectivos lograron secuestrar un arma de fabricación casera, conocida como "tumbera", que quedó abandonada en la vía pública tras los disturbios.

Una zona liberada al narcomenudeo

El foco del conflicto se centró en las calles Ahumada y Poliansky y comenzó alrededor de las 21 (en estos momentos: las 23,15 hay calma). Según el relato de los habitantes del sector, los disparos y las peleas son una constante vinculada directamente a la venta de drogas. La situación ha escalado a tal punto que los vecinos denuncian que los delincuentes roban en las casas del mismo barrio para luego entregar los objetos sustraídos a los "transas" a cambio de estupefacientes.
"No es justo que los vecinos paguen la factura por culpa de los vendedores. Siempre se pelean en la plaza, que es el lugar donde las familias van a pasar la tarde", reclamó con angustia una vecina que prefirió resguardar su identidad por temor a represalias.

Críticas al accionar policial

Tras las corridas y las detonaciones, la policía realizó una serie de demoras en el sector. Sin embargo, esto no trajo calma, sino más bronca: los testigos aseguran que los efectivos "se llevaron a las personas equivocadas", mientras que los verdaderos responsables de la violencia y el comercio de drogas permanecen en libertad.

Este sentimiento de desprotección ha llevado a un grupo de vecinos a evaluar una medida desesperada: reagruparse para enfrentar ellos mismos a los vendedores de droga. La posibilidad de un enfrentamiento civil aumenta la tensión en un barrio que se siente abandonado por las autoridades.

Precaución y alerta

Debido a que la situación aún es inestable, se solicita a la población evitar circular por la zona de Ahumada y Poliansky. La policía mantiene guardias preventivas en el sector, aunque el clima de cansancio generalizado hace temer que los disturbios se reanuden en cualquier momento.

Las denuncias por la falta de seguridad en Cuenca XV no son nuevas, pero este último episodio, marcado por la presencia de armas tumberas y la sospecha de impunidad narco, ha puesto al barrio al borde de un conflicto social de mayor escala.