Un nuevo intento de robo contra edificios públicos se registró en las últimas horas, esta vez en la obra de la sede barrial. Si bien el sereno logró frustrar el ingreso de los delincuentes, los daños materiales reavivan la bronca por los constantes ataques a la infraestructura local.
La seguidilla de hechos delictivos contra el patrimonio de la comunidad en Plaza Huincul sumó un nuevo episodio de violencia. En esta oportunidad, el blanco fue la sede del barrio Universitario, donde un grupo de desconocidos intentó ingresar por la fuerza, provocando la rotura total de una puerta de vidrio.
Intervención clave
El hecho no pasó a mayores gracias a la presencia del sereno del gimnasio municipal, quien al percatarse de los ruidos y movimientos sospechosos intervino rápidamente, logrando que los intrusos se dieran a la fuga antes de que pudieran sustraer elementos del interior.
Sin embargo, a pesar de que el robo no se concretó, el saldo es una vez más el daño material. Los responsables de la obra y vecinos del sector manifestaron su indignación ante lo que consideran una "acción constante" de grupos que se dedican a romper espacios que son de todos.
Un problema de costos y mantenimiento
Este ataque no es un hecho aislado. Desde la municipalidad vienen advirtiendo sobre una tendencia creciente de vandalismo en espacios públicos de la ciudad. Estos incidentes no solo afectan el avance de las obras y la prestación de servicios, sino que generan un sobrecosto económico significativo para el mantenimiento urbano, ya que los fondos que deberían destinarse a nuevas mejoras terminan utilizándose para reparar vidrios, puertas y luminarias dañadas intencionalmente.
